Año… bueno el año no importa ya que el tiempo se ha detenido en una guerra que ha durado 5 años. El culpable es mi hermano y su objetivo es matarme, ya que soy el único que puede detenerlo, mi grupo selecto ha dedicado estos 5 años a tratar de detenerlo y mantenerme vivo en una guerra llamada KEIXAGER
Para esa época Izic era joven de 17 años ese día estaba de pie en uno de los balcones de la fortaleza de Kert, solía vestir de traje entero blanco con cuello alto, su actitud era la de un verdadero líder, cabello a los hombros negro, ojos negros, mirada algo perdida que casi siempre ve hacia la nada, la cual solo cambiaba cuando combatía, era de contextura delgada y de piel clara
En la parte interna esta Kiuzu su mejor soldado y mejor amigo, seguía todas las órdenes de Izic ciegamente y juro dar su propia vida a los cometidos de mi hermano (Que ingenuo).
Kiuzu era del clan mas antiguo de las seis tribus, el clan Gaudel de la tribu de los Miniar vestía bajo el estilo ninja con manga corta, una mascara cubría la mitad izquierda de su rostro, la mascara dejaba al descubierto un ojo blanco, su otro ojo era de color lila y su piel era morena
Algo me contaron después que en ese momento, mientras Izic estaba frente al balcón fue informado por Kiuzu que todo esta preparado y que las tropas esperaban la orden por parte de su capitán para atacar.
Izic se volteo, levanto a su amigo que estaba hincado en modo de respeto( Realmente no lo entiendo ) y con una voz ronca apagada característica de mi hermano le dijo : – hoy pelearemos por aquello que mas ambiciono nada nos detendrá en conseguir mis cometidos, ni mi hermano mayor, ni su maldito ejercito, y tu me has sido fiel todo este tiempo y como siempre estarás a mi lado para dar tu vida por mi y por mi ambición – como siempre Kiuzu asintió con la cabeza y le respondió: Te jure lealtad y que daría mi vida por ti y por todo en lo que tu crees y tu hermano no será él, el que nos detenga y algún día una de tus espadas atravesara su corazón y seremos lo vencedores – Izic sonrío al ver que su fiel mascota lo apoyaba en todo lo que ordena.
Dentro de la habitación que precede al balcón donde se encontraba Izic yacen en la pared dos espadas gemelas que pertenecen a Izic, estas espadas que han sido heredadas de generación en generación al menor de los hijos varones de nuestro clan, Izic se dirigió a la habitación y tomo las espadas y se camino hacia a la parte trasera de la fortaleza Kert.
Del otro lado de las líneas enemigas me encontraba en mi campamento…
Capitán nos informan que su herm… perdón Izic esta preparado para empezar el ataque, nuestras líneas también están listas para contra atacar solo esperamos sus ordenes.
Shadi guerrero bajo mi comando que pertenecía a una antigua dinastía de guerreros del clan Yurdad de la tribu Asenat, él es que me estaba avisando de la situación, Shadi utilizaba un turbante y la clásica ropa árabe pero de color azul oscuro y capa blanca y barba larga y su espada que es el tesoro de su tribu la cual heredo de su padre momentos antes de que este se enfrentase cara a cara con Izic, donde su padre encontró la muerte.
En ese momento me encontraba sentado recordando cuando Izic y su yo éramos mas jóvenes – por que tenias que hacer esto hermano sabes que ese camino no te pertenece y aun así intentas seguir adelante, cuanto tiempo mas piensas seguir hasta darte cuenta que estas equivocado y que debemos estar juntos y no en guerra sino unificando esta tierra – Me levante de donde me encontraba sentado, tome mis espadas gemelas y me dirigí a la parte de afuera del campamento donde me esperaba la mayoría de mis hombres. Junto a mi estaban los IIVIX, mis tres comandantes y principales peleadores, ellos eran la nueva generación de Maestros Espada, conformado por Shadi, Baruk y Valky, los cuales tenían a su cargo nueve de los diez escuadrones que formaban mi ejercito, el décimo escuadrón era el encargado de la parte medica, este ultimo estaba dedicado de lleno a la parte medica, aun así estaban instruidos en el arte de lucha y eran tan feroces como los demás escuadrones.
Mi segundo capitán Baruk era el mas joven de los tres capitanes pero el mas fuerte y ágil sin llegar a superarme, pertenecía al clan Mitver de la tribu Eunat, Baruk llevaba un pantalón rojo con botas de cuero negra por encima del pantalón, llevaba una camisa blanca sin mangas y una gabardina negra sin abrochar, su cabello era negro y largo sin amarrar y casi le tapa los ojos y siempre llevaba colgando una medalla con dos fotos, su espada y su espada que es el tesoro de la tribu Eunat .
Valky era una mujer muy hermosa perteneciente al clan Mivor de la tribu de los Miniar, de cabello largo y negro y mirada profunda y piel blanca, era rápida he inteligente, utilizaba botas negras a la rodilla, su espada que es el tesoro de la tribu de los Miniar. Recuerdo que bajo sus ropas negras tenía una cicatriz en forma de media luna cerca de su pecho, esa marca representaba que pertenecía a los guerreros elite de su clan.
Una vez al lado afuera de la tienda me se dirigí a mis soldados que esperaban las palabras de su capitán;
Pero antes de que lograra hablar Valky me dijo: – Keigo ellos están emocionado y nerviosos te apoyamos, así que sea lo que sea que vas a decir no les bajes el animo – Agache la cabeza la volví a ver con cara de frustración y le dije: – tu sabes que soy un guerrero no un vocero que hace discursos, no se por que siempre me obligas a decir algo antes de cada batalla ya estoy empezando a utilizar un músculo innecesario en mi cabeza… mi cerebro – Vaya que se enojo me tomo por el brazo de forma violenta y arrastro hacia al frente de los hombres y gritándome sin mas dijo: – Siempre tienes que poner una maldita excusa cada vez que te toca hacer esto y cada vez sales con una tontera cada vez mas entupida que la anterior, si realmente no utilizas tu cerebro como es posible que inventes tantas idioteces en tan poco tiempo!!! – mientras todos miraban el espectáculo, el cual parecía una pelea de recién casados (No me quiero casar), Baruk estallo en una carcajada estruendosa, cuando todos escucharon esto deciden acompañarlo en su risa y alejar un poco el estrés de la batalla que se aproximaba…
Reincorporándonos de esta situación de alegría me dirigí nuevamente a mi gente tome un poco de valor y trate de levantarles el animo con una pocas palabras – Hoy es un día diferente ya que aunque se escuche triste muchos de nosotros talvez no regresemos, lucharemos por algo no solo por mi, no solo por terminar esta guerra sino por una vida que tenemos por delante por un nuevo futuro por aquellos que han muerto por aquellos que no han nacido, no porque creemos que tenemos que ganar, no solo lucháramos por nosotros mismos sino también por los que queremos que continúen con vida y aquellos que ya han muerto lucharemos para que sus muertes no hayan sido en vano y enalteceremos a los que dieron todo por que continuemos aun viviendo nuestra vida!!!
Uno de los guerreros que se encuentra en la multitud se dirige al frente y con una gran sonrisa en el rostro me dijo: – Capitán mejor háganos reír un poco mas por que tienes razón no sirves para dar discursos… – La noticia realmente me sorprendido ya que siempre había tenido la idea de que mis discursos eran lo máximo ya que me sentía inspirado para darlos a pesar de los reclamos que siempre le hacia a Valky, entonces un poco triste les pregunte – ¿Tan malos han sido mis discursos todo este tiempo? – Todos los hombres incluyendo los IIVIX no hallaban como decir que así era a su querido capitán pero recordemos que el calla otorga, con la moral desecha y la cara triste les reclame – ¿Porque nunca me dijeron eso antes? Me abría ahorrado una exagerada cantidad de neuronas que perdía mientras pensaba en ese montón de tonteras – Nuevamente las risas ya que su capitán había tomado la noticia de la mejor manera.
Una vez terminada esta pequeña reunión empezamos a encaminarnos hacia el campo de batalla…
Después de que Izic envainase sus espadas y se dirigiera a la parte trasera de su fortaleza, en donde se encontraban lo gemelos Duna, dos hermanos gemelos que fueron criados en el calor la batalla desde pequeños originarios del clan Raydna de la tribu Eunat, Duray y Naomy. Duray era un tipo muy alto y muy musculoso, vestía una armadura sencilla pegada al cuerpo que le cubría solamente el pecho, con una hombrera del lado izquierdo, utilizaba coderas y rodilleras con un pantalón holgado, una camiseta sin mangas por debajo de la armadura y botas del estilo militar, su cabello era pelirrojo y muy revuelto, ojos color verde oscuro y piel morena. Naomy tenia el cabello hasta los hombros, pelirroja y los ojos del mismo que su hermano, piel morena, era muy ágil y rápida pero no tan fuerte como su hermano, Naomy vestía del mismo estilo que Duray pantalón holgado, botas militares, coderas y rodilleras y la armadura simple que le cubría el pecho, la única diferencia era que su hombrera se encontraba del lado derecho.
Los Duna practicaban en la parte trasera de la fortaleza antes de la gran batalla. Estos hermanos junto con Kiuzu eran conocidos como los Zumiray y desde el ejército de mi hermano estos son los comparativos a los IIVIX.
En el momento en que se percataron q Izic esta ya listo se dirigieron con el y Kiuzu hacia el frente de batalla para iniciar los que esperábamos fuera la batalla final y el fin de esta guerra.
Cerca de las líneas enemigas yo esperaba pacientemente la llegada de mi hermano sentado en una roca solitaria para terminar con esto de una vez por todas. Estando en el frente de batalla Shadi me pregunto intrigado– ¿Que es lo que estas planeado? ¿Y por que estas tan cerca de las líneas enemigas que es lo que esperas? Ya que deberías encontrarse mas atrás conmigo y los otros dos IIVIX – Con la seriedad del caso pero con la mirada perdida le conteste – ¿Los viste? – ¿Ver que? – Me respondió – ¡A todos ellos! ¿Sus sueños, sus esperanzas, sus vidas y todo lo que ellas representan? – Shadi aun un poco confundido continúo preguntándome – ¿A que punto quieres llegar? ¿A que te refieres? – Me refiero a que no quiero mas sangre, no quiero ver ni participar en otra masacre y solo ustedes tres me pueden ayudar – ¿Pero como? – Me continuaba preguntando mi amigo – Nos enfrentaremos en un combate a muerte, solo él y yo hasta que alguno caiga – ¿Estas loco? – Me grito Shadi – ¿Crees que nos vamos a quedar ahí tan tranquilos mientras estas en la batalla final con tu hermano? ¿Insinúas que nos convertiremos en simples testigos de la derrota de alguno de los dos? ¿Y crees que los Zumiray se queden también muy tranquilos si Izic pierde? – ¡Lo se! – Grite – ¡Lo se!, por es que los necesito a ustedes tres para que contengan los ejércitos y que Izic ordene que contenga los de él para evitar todo esto, y a pesar de todo se que el estará de acuerdo por que ambos nos hemos preparado para terminar esto y no creo que el quiera derramar mas sangre ya que ambos queremos terminar nuestra guerra aquí y ahora.
En ese momento Izic se acercaba al frente de las líneas, creo que él ya presentía que yo lo estaba esperando. Teniendo Shadi esta situación en frente decidió calmarse un poco y dejar que las cosas siguieran su curso ya que Izic no venia con otra intención que no fuera enfrentarse a mi, mientras tanto los Zumiray seguían a Izic sin alejar la vista del frente y sin apartarse de su líder, Shadi me conto q mientras mas se acercaban, mas inquieto se sentía por dentro, pero por fuera la sensación de paz que despedíamos yo y mi hermano en una situación tan extrema lo mantenía simplemente al hilo de la situación de lo que podía llegar a pasar.
A lo lejos Baruk y Valky notaron como Izic y los Zumiray se me acercaban, mientras que Shadi simplemente se encontraba de pie junto a mi sin hacer nada, rápidamente lo dos IIVIX se dirigieron hacia el ataque, decididos a matar a Izic y terminar con todo esto y concluir todas sus venganzas hacia esta guerra y a su responsable.
Cuando el ataque parecía inevitable Shadi se percato y desenvaino
Una vez apartados los IIVIX y los Zumiray mi hermano y yo empezamos a hablar con la mirada mientras dábamos vueltas en modo de acecho uno hacia el otro, Izic aun con las manos metidas dentro de las bolsas de su pantalón y con la mirada fija en mi de una forma que nunca antes había antes en el con una expresión dura y fría y yo con solo una Kei en la mano con la que detuve a Shadi, sentía una tanta satisfacción y emoción que sin darme cuenta sonreía de una forma sínica mientras colocaba mi otra mano en la otra Kei sin apartar la mirada de mi hermano.
–¿Aun quieres pelear? Le grite mientras lentamente desenvainaba la segunda Kei cuando termine me coloque en la poción de batalla que nuestro antiguo maestro me enseño sin dejar nuestro asecho en ningún momento, una vez listo pregunte nuevamente a Izic – ¿Aun quieres pelear? Contesta! – de repente Izic se detuvo aparto su mirada, esa mirada que me hacia temblar de la emoción pero con una expresión tan seria y fría como el hielo que no deja escapar ni un solo sentimiento ni una emoción ni tan siquiera a el deseo de lucha. Izic miro al cielo y la luz que golpeaba su rostro podía dejar ver una pequeña sonrisa que quería escapar ahora todo estaba cambiando podía sentir que todo en Izic cambiaba rápidamente mientras miraba el cielo, de una forma concreta coloco sus ojos nuevamente en mi, sin apartar sus manos de sus bolsillos, él asintió con la cabeza y en ese momento sentí una gran explosión de energía que hizo que los generales se retiraran aun mas de nosotros, ya que sabían que la ultima batalla empezaría y todo esto concluiría con la caída de alguno de los dos, Izic había liberado sus espadas y mi alegría… dos destellos plateados cruzaron en frente de Izic en forma de “equis” – Ya veo que vas en serio y que vas a pelear con todo – le dije a mi hermano ya que por fin las libero, mi alegría crecía a cada momento al igual que mi deseo de la batalla… las espadas Ager de Izic estaban en el campo de batalla.
