...Esta historia no ha sido escrita.... Ha sido recordada....

Escrito y Editado por:

- Esteban Chaves Aguilar (RAPKOR)

- Henry A. Céspedes Rojas (Acyrius)


FRASE DEL CAPITULO

El Poema de la Muerte y la Suerte


Caminos que se cruzan
El temor de no tenerte,
Las cadenas que no se usan
Es el nombre de la muerte.

Las palabras de un guerrero
Que se luce en la batalla,
Aunque el disparo sea certero
Su suerte nunca le falla.

Muerte y suerte van de la mano
Están juntas por alguna razón,
Si la suerte te ha abandonado
Llega con la muerte una flecha al corazón.

Un guerrero siempre busca
Muerte y suerte sabe leer,
Idiomas extraños letra brusca
Para su vida mantener.

Muchas lunas han pasado
Y el guerrero no ha caído,
En su senda la suerte ha andado
¿Leerá la suerte en su camino?




miércoles, 1 de agosto de 2012

Capítulo IX: El Inicio de todos mis Problemas

Mi camino empezó en Iridia desde mucho antes de que el sol tuviera la más mínima intención de salir, tome dirección al norte hacia Dranidia, una vez ahí terminaba lo fácil y empezaría la verdadera diversión, justo en ese punto utilizaría los conocimientos heredados por mi padre para moverme entre los caminos secretos del laberinto de las montañas de la Cordillera Xakigala, la cual cubre casi en su totalidad la costa este, esta misma cordillera es la responsable de crear la muralla natural casi impenetrable en la región sureste para nosotros… los Miniar.

Día 7 de la sexta semana de verano y por los concurrentes días llevare este libro como mi bitácora en mi primera misión como único miembro de equipo. Ya era tarde pero llegue sin problemas al montañoso pueblo de Cill, donde descansaría un poco. Por mi falta de disciplina y darme el lujo perder el tiempo durante la noche anterior a esta misión, olvide tinta y algo con que escribir, a pesar de no ser un grave error, este olvido fue producto de la indisciplina y perder el tiempo con alguien más, ya que si en lugar de tinta hubiera olvidado algo importante sería el fallo de mi misión por lo tanto tome de la decisión de escribir estas líneas usando mi sangre como tinta para nunca olvidar nada en una misión por la falta de disciplina.
Día 8 de la sexta semana de verano, cerca del medio día me encontraba a pocos kilómetros al sur de Drem, el punto medio entre las antiguas ruinas de Null que se localizan subiendo la cordillera y Kert que se encuentra bajando al valle. Los reportes que me dieron antes de salir decían que los secuestradores se movieron al norte, así que empecé mi búsqueda haciendo mi primera visita en Kert. Llegue sin ningún problema y me quedaban dos horas más de luz, mis sospechas eran ciertas y la fortaleza de Kert ha sido ocupada después de años de estar abandonada. No me extrañaría que aquí encuentre a quien busco. Me acerque a la fortaleza, tenía que saber que tan solidas son sus defensas, camine por la parte sur tratando de utilizar la sombra de la misma fortaleza como abrigo. La fortaleza no era la misma abandonada construcción que conocí años atrás había sido restaurada lo suficiente como para volver a soportar un ataque organizado como hiciera años atrás, una buena cantidad de vigilantes y arqueros cubrían las murallas, los cambios de turnos eran muy estrictos y rápidos sin distracciones por lo que no dejaba puntos ciegos en la vigía. Tenía que existir otra forma de entrar y poder crear otra más sencilla para salir. Decidí vigilar toda la noche la entrada principal para recolectar cualquier otra información que me fuera útil, pero no hubo ni un solo momento en que esa puerta se abriera… hasta que amaneció.
Día 9 de la sexta semana de verano a primera hora de la mañana las puertas de la fortaleza se abrieron para darle paso a dos jinetes; un adulto y un muchacho, los cuales se encaminaron hacia el sur a todo galope, inmediatamente los seguí para averiguar quiénes eran, tras varios minutos de persecución logre alcanzarlos cerca del río Turcilas donde se detuvieron y desmontaron, con mas sigilo me acerque a ellos para mi sorpresa el “muchacho” era en realidad una joven con una ligera armadura y cabello tan rojo como el de su acompañante y un rostro muy fino y bello que me cautivo al instante, el gigantesco hombre que estaba con ella tenía un brazo entablillado camino hasta la sombra de un árbol y se acostó , mientras que la joven comenzó a desprenderse de su armadura.
-        Cuando termines me despiertas, me hiciste despertarme muy temprano y Tesauro quiere que regresemos pronto a la fortaleza.
-        Muy bien entonces me tomare mi tiempo.
Un momento ¡Tesauro! Ya no me cavia ninguna duda Keigo Dastier se encontraba en ese lugar y a toda costa debía liberarlo y llevarlo de vuelta a Kandrot. La joven entro al agua en donde termino de despojarse de la poca ropa que aún conservaba en ese momento, mis ojos no se apartaban de ella tenía algo que me hipnotizaba, cada momento que dedico para despojarse de sus prendas en el río fueron eternos para mí hasta que por fin se sumergió en las aguas. Me quede vigilando, esperando el momento en que volvieran a la fortaleza para intentar entrar junto con ellos pero eso sonaba más fácil de lo que sería en verdad. La región del norte no era una tierra tranquila tenía sus sorpresas y una de ellas en ese momento era yo. Rápidamente planee algo para la situación, lo primero que debía hacer era que el sujeto que la acompañaba no se pudiera levantar por un rato, no mucho solo unos minutos, ya estaba dormido pero muy probablemente sería muy fácil que se despertara ante cualquier grito de la joven, pero eso no era problema un pequeño dardo con una leve dosis de paralizante combinado con su sueño se haría cargo de mantenerlo unos diez minutos durmiendo muy placido, no necesitaba más tiempo que eso, lo siguiente sería crear una situación en la que pueda intervenir sin parecer muy obvio y sin parecer que fue provocado, es como estar en el momento indicado en el momento indicado, ¿pero que podría hacer? Hacerla resbalar y que caiga al río sería muy fácil pero por la forma en la que ella nadaba hacerla caer al agua no representaría ningún problema del cual requiera ayuda y hacer que cuando ella caiga se golpee la cabeza en una roca para dejarla inconsciente podría hasta matarla y eso no me serviría de nada ya que podrían reforzar su vigilancia solo por seguridad mientras investigan como paso “el accidente”, mis opciones eran realmente pocas, esa chica era hermosa con un cuerpo que parecía moldeado a mano con delicadas curvas que impactaban a mi vista pero con la condición física de una verdadera guerrera y no servirán las cosa sencillas que hubieran servido con cualquier otro pétalo delicado que se asustaría hasta una saltamontes comiéndose una hoja dándome así la oportunidad perfecta para jugar “al héroe”. La oportunidad no se dio a esperar y pasó de esta manera. Mientras planeaba que hacer, la hermosa joven jugaba muy a gusto en el río cuando decidió probar su puntería lanzándole una gran cantidad de agua al gigante que la acompañaba, la chica no fallo y el chorro de agua llego hasta su blanco dándole de lleno en la cara ahogándolo por un momento.
-        ¡¿Estás loca, me quieres ahogar?!
Grito el gigante muy enojado, mientras la chica se acercaba a la orilla para sentándose en una roca.
-        No solo que me dijiste que te despertara cuando terminara y te estuve gritando desde hace mucho rato y tu no me respondías, pensaba que ya estabas muerto y solo comprobaba que fuera una realidad.
-        ¡Mentirosa! Si hubieras gritado te hubiera escuchado sin ningún problema lo hiciste nada más para divertirte.
-        Oh por supuesto que también lo hice para divertirme y la verdad si me divertí.

La chica aun se encontraba desnuda cerca de la orilla sentada de espaldas cuando de repente…
-        ¡¡¡Auuuu!!! ¡¡¡Eso dolió!!! ¡Eres un imbécil!
-        ¿Porque dices algo así de cruel? Fue solo un terroncito.
El gigante había arrancado del suelo un trozo de tierra y se lo arrojo a la espalda sin más ni más dándole de lleno.
-        Si eso es tu concepto de “terroncito”, no quiero conocer el de “terronzote”.
La chica sin pensarlo se volteo exponiendo en todo su esplendor las delicadas curvas de su cuerpo y tomo piedras de la orilla del río y comenzó a arrojárselas al gigante, las cuales impactaban el su cuerpo como si fueran granos de arroz, mis ojos casi no se apartaron de ella, no podía dejar de verla mientras se encontraba arrojándole piedras a ese sujeto, pero de repente su rostro cambio de enojo a pánico.
-        ¡Duray no lo hagas! ¡Ni se te ocurra arrojarme algo como eso!
-        ¿Porque no, tú te acabas de divertir mucho arrojándome agua y piedras, no? Por justa ley es mi turno.
Duray, como lo había llamado la joven, excavo con la mano que no estaba entablillada y arranco un enorme trozo de tierra del suelo y apuntaba a la joven con él.
-        Vamos Duray no es para tanto, si lo haces me voy a enojar y mucho… ¡No!

Duray arrojo el gran terrón hacia la chica la cual lo esquivo pero viéndose obligada a salir completamente del agua, quedando aun más expuesta su desnudes. Duray tomo un trozo tras otro de tierra y comenzó a arrojarlos a la chica y a reír mientras lo hacía.
-        ¡No te muevas! Yo no lo hice y no creas que me voy a detener tan fácil.
-        Y como no me voy a mover si lo que quieres es matarme, pero esto no se va a quedar así me entiendes enorme bestia descerebrada.

Esto me gustaba todo estaba a mi favor era mi oportunidad de intervenir, me prepare y salí de mi escondite directamente hacia Duray para “tratar” de dejarlo inconsciente.
-        ¡Hey tu! ¿qué le haces a esa chica?
Fue más difícil de lo que creí, le arroje tres dardos con somnífero directo al cuello, con la idea que sería suficiente para alguien con ese tamaño pero no fue así, rápidamente el siguiente terrón fue dirigido hacia mí en el momento en que Duray se percato de mi presencia, no es normal que una persona quede en pie con la cantidad de somnífero que le suministre, esta persona es más que un simple guerrero, me vi en la necesidad de usar dos dardos más para lograr hacer que se desmayara y poder “salvar” a la chica y a mí. Duray se desplomo y cayo boca abajo, la joven reacciono muy a mi favor cuando hice que él cayera.
-        ¡Gracias desconocido! ¡Merecido lo tenías animal! ¿Está muerto?
-        No, solo muy inconsciente.
Fue cuando decidí acercarme a ella para poder hablarle y continuar así con mi misión, sin mucha sorpresa y sin una pisca de vergüenza ella se mantuvo desnuda todo el tiempo que hablamos lo cual me hizo recordar con mucha ironía la noche antes de partir y me dio una mejor oportunidad para por fin contemplar la belleza de su rostro de cerca, sus ojos grandes, seguros, del mismo verde penetrante del Rela los cuales resaltaban aun más con el rojo encendido de su cabello, labios carnosos pálidos en ese momento por culpa del agua fría del río pero tan atrayentes que no podía verlos por mucho tiempo sin querer besarlos.
-        ¿Te encuentras bien?
-        Sí, estoy bien, aunque hace mucho frio y… oye chico, hey… mi cara esta acá arriba, no abajo…
-        Perdón… bueno mejor verte desnuda que muerta creo yo.
-        Sí, eso sí.
-        ¿Quién era ese tipo y porque te estaba atacando?
-        ¿Él? Eso no importa tanto como ¿quién eres tú y que haces por aquí “rescatando chicas en peligro”?
-        Pues solo soy un guerrero que busca comida, agua y alguien con quien probar mis habilidades, lo de rescatar chicas es solamente un pasatiempo que disfruto mucho como en esta ocasión ¿entonces no me vas a decir porque te atacaba?
-        Él es mi hermano y la verdad jugábamos pero cuando se emociona o se enoja se le olvida la pequeña regla de los juegos…
-        ¿Cortado y estoy fuera?
-        No… no mataras… por lo que veo no apartas tus ojos de mí, lo mejor será que me vista para que me hables viéndome a la cara.
-        No tranquila no hay prisa si quieres te puedes quedar así.
La chica se dirigió a donde estaban sus ropas, limpio la tierra del único ataque que impacto en ella y comenzó a vestirse, con cada prenda que se colocaba me permitía apreciar cada vez más su hermoso rostro.
-        Y cuanto tiempo crees que tarde en despertar.
-        Un hombre normal ya hubiera muerto pero él por la cantidad de somnífero que resistió debería de mantenerse así unas dos horas o más pero si lo ocupas consiente tengo algo para desper…
-        Mmm… Haaaaa… no me despierten quiero soñar… quiero que este sueño dure por siempre.
Nuevamente ese monstruo me asombraba con su resistencia, era impresionante ya estaba balbuceando a pesar que acababa de suministrarle el contenido de cinco dardos y solo lo mantuvo dormido menos de diez minutos.
-        ¿En verdad son hermanos?
-        ¿Porque lo dices, no ves claramente el parecido? Somos gemelos.
-        Si puede ser… pero gemelos de madres distintas.
-        ¿Qué dijiste?
-        Nada, que con ropa te ves distinta.
-        Con ropa soy muy distinta, por ejemplo ahora los ojos que ves son normales y verdes y no resaltados y cafés como los que estabas viendo hace un momento.
-        ¿Resaltados y cafés? Disculpa no entiendo.
-        Con el tiempo lo entenderás, ¿ahora si me podrías dar un dato más aproximado de cuanto tardara en despertar?
-        ¡Claro! Máximo unos quince o veinte minutos, pero no por culpa del somnífero sino por lo que balbuceó, al parecer quiere dormir.
-        Entonces qué te parece si te ayudo con las cosas que buscas.
-        ¿A cuál de todas te refieres?
-        Comida, agua y alguien con quien puedas probar tus habilidades.
-        ¿Tienes comida? Porque agua hay mucha por aquí… ¿y a quien quieres que me enfrente? Espero que no sea con tu hermano porque la verdad no tiene la actitud para “solo probar” habilidades.
-        A mí por supuesto, tengo una oferta que hacerte, necesito alguien con quien entrenar ya que los que quisiera que entrenen conmigo no quieren y los que quieren no dan el rendimiento que yo deseo, uno de ellos es Duray pero como ves es algo extremista, pero definitivamente es fuerte y siempre me acompaña a entrenar pero necesito alguien que sea más fuerte que yo y que conozca el concepto de entrenamiento y no solo el de combate a muerte. Así que esta es mi propuesta, luchamos aquí y ahora y si logras vencerme antes que Duray despierte puedes acompañarme y ayudarme a entrenar, ahí obtendrás comida, agua y todo lo demás que necesites, claro solo si te interesa.
-        Suena bien pero solo por unos días no quiero quedarme aquí por mucho tiempo, quiero seguir mi viaje y ¿a dónde iremos?
-        No muy lejos un poco al norte a la fortaleza de Kert.
-        ¿La fortaleza de Kert, la misma que lleva años abandonada?
-        Si esa misma solo que ya no esta tan abandonada, pero eso no importa tanto, ¿te interesa sí o no?
-        Como dije si me interesa pero solo por unos cuantos días y si me gusta el sitio lo suficiente me quedare más.
-        Pues bien será un combate simple, cuerpo a cuerpo sin armas y claro está sin dardos.
La chica adopto una sencilla posición de batalla donde sus brazos estaban extendidos simulando una barra de metal, yo por mi lado adopte la primera posición de batalla de los miniar, la chica corrió hacia mi inclinando su cuerpo hacia delante y pegando sus brazos a los costados de su cuerpo, justo cuando estaba cerca mío dio un salto y giro sobre si misma estirando sus brazos en ese instante para propiciarme una rápida serie de golpes que rompieron mi defensa y perdiéndola de vista por un instante, me incorpore y retome posición mientras la buscaba con la mirada, la chica había vuelto a saltar y elevo una de sus piernas hasta casi tocar su hombro y haciéndola descender para golpearme, salte y gire hacia atrás para esquivar la patada esperando el momento correcto para golpear su otra pierna en el momento que cayera y hacerla perder el equilibrio, cuando ella cayo hizo retumbar la tierra en el momento que la impacto, era mi oportunidad de contraatacar, gire usando mis manos como eje para poder darle un golpe efectivo a la pierna que no había realizado el ataque, pero no iba a ser tan sencillo, la chica se percato rápidamente de mi ataque y con una sorprendente velocidad hundió su brazo en la tierra cerca de su pierna y detuvo mi golpe, me impulse con las manos y volví a tomar posición de batalla, la chica rápidamente saco su brazo de la tierra y también retomo su pose, pero esta vez no di oportunidad de que ella atacara primero, corrí hacia ella buscando romper su defensa de una forma muy similar a la que ella utilizo pero muy al estilo de mi padre, justo en el momento que estuve cerca de ella estiro sus brazos y giro de modo que parecía que había detenido el golpe que yo había lanzado, pero en el momento en que estiro sus brazos yo adopte la misma pose que ella utilizó, y deslice su brazo por el mío y avance hasta hacer que su brazo izquierdo quedara por detrás de mi nuca sujetándolo firmemente por la muñeca con mi mano izquierda y al mismo poder alcanzar su brazo derecho colocando el mío por el frente de su cuello, una vez que adopte esa pose coloque mis pies entre los de ella y los abrí rápidamente para hacer un Split1 y de esa forma poder detener todos sus movimientos.
-        Creo que gane… y justo a tiempo.
Justo en ese instante Duray recobraba la conciencia y se estaba incorporando, la chica con la dificultad de mi llave relajo el cuerpo en señal de rendición y nos pusimos de pie, en el momento en que le ayudaba a ponerse en pie escuche el característico sonido de una manada que había arrancado en estampida.
-        ¡¡¡¡¡¡Quítate de ahí!!!!!!

La chica me empujo con gran violencia arrojándome al menos un par de metros hacia atrás, mientras caía en el suelo pude entender el porqué de su grito desesperado y su violenta acción, Duray había emprendido un estampidico ataque hacia mí con toda la intención de tomarme con sus manos y destrozarme.
-        ¡¡¡¡Duray detente es de los nuestros no le hagas nada!!!!
Duray no se detenía, no le reclamo nada a su hermana por quitarme de su destructivo camino, solamente me busco con la mirada y retomo su envestida hacia mí y comenzó a tacarme, sus golpes no cesaban y eran devastadores cada golpe que propinaba al suelo hacía temblar la tierra y provocaba pequeños cráteres en el terreno y no parecía que su brazo roto le molestara en ese momento, lo cual hacia terrorífica la idea de tratar de detener uno solo de golpes y más aun llegar a recibir uno de ellos ya que significaba la muerte, él no era tan rápido como su hermana lo cual me daba una pequeña apertura para esquivar sus ataques pero su ritmo era imparable y no tenía el tiempo suficiente para alejarme de la lluvia de golpes. Esto cada vez se complicaba más, los ataques no bajaban el ritmo ni la intensidad, me estaba comenzando a cansar y no encontraba una apertura en su salvaje ataque y antes de comenzar la pequeña batalla con la chica me había despojado de mis otras armas para hacer justo el combate cuerpo a cuerpo. Duray estaba prácticamente poseído con la idea de acabar conmigo no parecía entender razones, los intentos desesperados de su hermana por tratar de hacerle entrar en razón solo hacían que atacara con más violencia.
-        ¡¡¡ Duray él solo es una distracción me están atacando!!!

Esas fueron las palabras correctas para alejar de mi a la bestia, Duray golpeo con lo que creo eran todas sus fuerzas provocando un impacto tan fuerte que creó un cráter y me mando a volar hasta chocar contra un árbol cercano, el rápidamente se volteo y corrió hacia su hermana, donde ella lo recibió con una bofetada que lo hizo salir de su trance asesino.
-        ¡Duray!, reacciona Duray, no nos atacan, él es de los nuestros no debes matarlo.
-        ¡Pero él me ataco!
-        Lo hizo porque tú me estabas atacando, él no sabía nada perdónalo, a partir de ahora me gustaría que él me ayude a entrenar y no podrá hacerlo si está muerto.
-        Está bien lo dejare por el momento pero me debe una, además no creo que Tesauro lo permita pero eso no es mi problema.
-        Ese no será problema ha habido muchas bajas y siempre se está buscando más hombres.
-        Haz lo que te venga en gana yo ya me voy.
-        Ve despacio para alcanzarte.
Duray se alejo de su hermana y se dirigió a su caballo, la chica camino hacia mí y me ayudo a incorporarme.
-        Estuviste cerca de morir, si hubieras recibido ese último golpe de lleno en este momento te estaría despegando del suelo y no ayudándote a poner en pie.
-        Vaya que tiene una fuerza descomunal.
-        Si la tiene y tienes suerte que tuviera un brazo roto, de lo contrario él andaría armado y después de eso solo se detendría hasta que murieras.
-        ¿Y por qué no logra detenerse cuando pelea?
-        Claro que si puede detenerse pero solo si él considera que mi vida no está en peligro
-        ¿Y lo de no detenerse cuando “juegan”?
-        Eso es porque es un mal perdedor así que juega muy rudo para nunca perder.
-        Bien yo me adelantare, ve hacia la fortaleza y di que te envió el tabernero de esa forma sabrán que vienes como recluta y te dejaran entrar, pero te recomiendo que esperes al menos una hora por aquí, no me gustaría que pensaran que fui yo la que te mande.
-        ¿Y porque te preocupa eso?
-        Nada que te afecte así que no importa solo asegúrate de llegar.
La chica recogió sus cosas y se dirigió a su caballo y lo monto.
-        Hey, ¿cuál es tu nombre?
-        No es tan relevante pero mi nombre es Naomy, ¿y el tuyo viajero?
-        Llámame Lin, todos me llaman así.
-        No dejes que te maten de camino.
Naomy giro su caballo y emprendió su camino hacia el norte, estaba a penas a tiempo de dormir un poco después de pasar la noche vigilando la entrada de la fortaleza, una hora seria más que suficiente y con la ventaja de que las puertas de las fortaleza de abrirían a mi llamado. Decidí comer algo antes de dormir así que saque algo de provisiones y comencé a comer y rápidamente concilié un sueño ligero.
Aliste mis cosas y sin perder más el tiempo me dirigí de regreso a la fortaleza de Kert, para mi sorpresa no era la única persona “enviada por el tabernero” otras personas estaban llegando y todas las que llegaban parecían ser guerreros, mercenarios, ladrones o asesinos, al parecer habían tenido muchas bajas durante el ataque a Kandrot, pero sus defensas y vigilancia eran impecables, ¿Por qué necesitarían más hombres? Eso debía significar que dejaron cosas inconclusas y que el fallo de no traer a los dos hijos de Sardox están muy pronto a ser remediado, esto me daba una segunda misión, pero primero lo primero. Me dirigí a la entrada y una pequeña escotilla se abrió donde se asomaron una cicatriz y un ojo.
-        ¿Vienes a cobrar impuestos?
-        Me envió el tabernero.
-        Vaya el tabernero ya no sabe a quién mandar, adelante, quédate en el patio como los demás esperando, mas tarde los llamaremos a todos.
Las puertas se abrieron dando paso a todo un campo de entrenamiento, hombres y mucha sed de batalla, pero como es de esperar no todos están realmente preparados para un buen combate, simplemente tienen el espíritu de lanzarse sin miedo a cualquier adversario que se les ponga en frente.
Había pasado toda la tarde del día anterior pensando como entrar y la verdad fue tan fácil con excepción de la parte donde Duray me quería convertir en picadillo, ahora tenía que encontrar a alguien en los altos puesto para ubicar al hijo de Sardox, pase mucho rato explorando los alrededores de los patios mientras algo relevante pasaba, cerca de los patios había un establo así que decidí perderme un poco mientras se calentaban las cosas. Estaba caminando entre los bebederos de los establos cuando escuche un golpe seco, un quejido y después a alguien tosiendo, como no podía moverme con libertad en ese sitio sin causarme problemas me acerque despacio y en total silencio al sitio donde escuche el lamento, y me sorprendió ver a aquella hermosa mujer… Naomy, con su cabello tan rojo como el fuego, para cuando llegue ella estaba sentada la orilla de un poso, su rostro se reflejaba en el agua junto con la luna del sur que iba mostrándose poco a poco, ambos igual de brillantes pero su rostro mostraba una pena tan grande que parecía ser el causante que la luna estuviera fragmentada. Me acerque a ella, al estar más cerca vi que su cuello morado y comprendí que el golpe que había escuchado se trataba de ella, trate de hablarle.
-        ¿Te paso algo?
No se había percatado de mi presencia y tratando de ocultar su cuello me dijo.
-        Tú no puedes dirigirte a mí así en este lugar, ten más respeto o tendrás serios problemas.
-        Perdón, la escuche un golpe y te vi por aquí, quería ver si te podía ayudar en algo.
-        Tú no puedes ayudarme en esto Lin, solo puedes ayudarme a entrenar y vete que no nos pueden ver juntos.
En ese momento una campana empezó a sonar, al parecer era la señal para que todo el mundo se reuniera en la plaza de la fortaleza.
-        Perdona si te moleste entonces me retiro al parecer ya nos están llamando, si necesitas ahogar sus penas en algún momento puedes confiar en mí.
-        Ya te dije vete, no necesito desahogar ninguna pena.
Me aleje cuidadosamente del lugar para reunirme con todos los nuevos hombres. En la plazoleta de la fortaleza estaban organizando las filas de los nuevos soldados, me aliste en una de ellas, cuando todos estuvimos registrados y organizados apareció un hombre alto en uno de los balcones que daban al patio, según mis sospechas y de acuerdo a la información que se me dio antes de partir se trataba de nada más ni nada menos que aquel que dirigió el ataque al castillo Kandrot, Tesauro Rankesh, pero mis ojos no podían creerlo a la derecha de él estaba Naomy, y al lado izquierdo Duray, tan robusto y grande que Tesauro a su lado parecía un hombre común, ambos parecían que eran capitanes de las fuerza armadas de Tesauro. Las multitudes hicieron silencio en el momento en que Tesauro Levanto las manos en señal que iba a pronunciar algunas palabras.
-        Gente bienvenida a la reconstruida fortaleza de Kert, se les agradece que hayan respondido tan rápido a mi llamado, como ya lo sabrán nuestro numero ha disminuido un poco, pero espero que ustedes permanezcan un largo periodo de tiempo en las filas de mi ejercito, también quiero anunciarles que hemos perdido uno de nuestros capitanes en el último ataque, lamentablemente el puesto ya no es requerido, pero todos aquellos que deseen ocupar el antiguo cuarto del anterior capitán está a disposición, así que Naomy y Duray se encargaran hacer la prueba a los valientes quienes se atrevan a tratar de ocupar un cuarto dentro la fortaleza y no en las frías barracas. Y para todos aquellos que no deseen ocupar esa habitación espero disfruten la mañana viendo a los demás fracasar. Gracias.

Mientras hablaba Tesauro no paraba de sonreír ni de hacer caravanas para lo que parecía más un público que un ejército, una vez que Tesauro pronuncio esas palabras se retiro al interior de la fortaleza donde seguramente tendría a Keigo Dastier, así que pensé que tratar de tomar esa habitación sería una buena oportunidad ya que al obtenerla tendría la confianza de andar tranquilamente dentro de la fortaleza, acercarme a Tesauro, llegar hasta el muchacho y concluir mi misión.
Así que me aliste en las filas para obtener la tan preciada habitación, era la última persona en la fila y podía ver como los hombres eran sacados de una arena de entrenamiento con sus miembros destrozados y muy golpeados, la mayoría casi muertos, la prueba era sencilla y a la vez muy complicada, la prueba consistía en pelear contra una persona y mantenerse en pie por lo menos cinco minutos sin salir de la arena de entrenamiento esa persona era Duray. Esto parecía una carnicería humana, Tesauro observaba desde un balcón a lo lejos con esa sonriente mueca en la cara, a pesar de la distancia se escuchaba muy claramente sus carcajadas de euforia cada vez que un hombre caía al suelo casi muerto. Sentía una emoción muy fuerte por una tener una verdadera pelea, pero me preocupaba Duray por lo sucedido hacia pocas horas atrás y que intentara ir muy en serio contra mí, no podía utilizar todas mis habilidades, se darían cuenta que soy un Miniar, eso podía hacer que mi verdadera identidad sea descubierta poniendo en riesgo mi misión. Por fin llego mi turno, ningún hombre había logrado permanecer más de un par de segundos dentro de la arena, varios heridos habían sido acomodados cerca de la arena para atemorizar a los que aun no participaban, los abucheos, los gritos y los lamentos de los espectadores y heridos retumbaban en las paredes de la fortaleza, mientras Duray esperaba a su siguiente contrincante en la arena, todo el ambiente estaba a tono y cuando decidí entrar por fin a la arena Tesauro hablo nuevamente.

-        ¡Caballeros! Nuestro último pretendiente a una habitación digna de un capitán, pero que contratiempo ¿Creen que podrá lograrlo?
-        ¡¡¡¡¡¡NOOOOOOOOOO!!!!!!
-        Justo lo mismo que yo creo por lo tanto aumentemos la apuesta señores ¿creen que se merece un banquete aquel que logre sobrevivir a los “Gemelos Duna”?
-        ¡¡¡¡¡¡NOOOOOOOOOO!!!!!
-        ¡No importa! Igual la pongo en juego, Jajajajajajajaja, ya que no creo que lo consigas muchacho pero si la superas mi palabra está en pie.
Tesauro había hecho que toda la atención se centrara en mí además que no había entendido a que se refería con lo de los “Gemelos Duna”, eso no me gustaba mi intensión era pasar lo más desapercibido posible, pero estar dentro de los muros de la fortaleza no era suficiente debía estar lo más cerca posible de Keigo para rescatarlo, continúe mi camino a la arena donde Duray me esperaba sentado en medio de esta, una vez dentro Tesauro hablo una vez más.
-        Oh nuevo recluta veo que entraste en la arena eso quiere decir que te crees capaz de lograr obtener la tan preciada habitación junto con el banquete enfrentándote a los “Gemelos Duna”.
-        ¿Gemelos Duna? No le temo a un solo hombre si a eso te refieres y menos a uno con un brazo roto.
-        Jajajajajajajajajajajajajajajajajajaja
Las risas estallaron en toda la fortaleza de Kert.
-        Vamos a ponerlo bien claro para que después no digan que fui injusto o poco claro, los Gemelos Duna no es como le dicen a Duray si eso lo que piensas.
Duray se puso de pie y de entre los hombres que se encontraban detrás de él una figura salto y aterrizo a su lado… era Naomy
-        Nosotros somos los Gemelos Duna, Duray y Naomy Raydna.
Dijo Naomy en el momento que estuvo al lado de su hermano.
-        Como lo oíste ellos son los gemelos duna, pero tranquilo que si no quieres luchar con ellos no lo tienes que hacer, cada quien decide como terminar sus días, no tienes que avergonzarte, pero eso me crea varios problemas si nadie logra tomar esa habitación y se desperdiciaría tremendo banquete.
Las acciones de Tesauro me obligaban a actuar a la ofensiva así que seguí su juego y grite.
-        Tranquilo acepto tu desafío y ese será el fin de todos tus problemas.
Cuando algo de repente impacto el suelo hasta hacerlo temblar.
-        Vamos muchachito bailemos si mal no recuerdo creo que me debes una grande y pienso cobrármela muy, muy en grande… cucaracha.

Y este será el inicio de todos los míos…


1Split: ejercicio de gimnasia que consiste en aumentar el ángulo de apertura de las piernas por encima de los 180º