...Esta historia no ha sido escrita.... Ha sido recordada....

Escrito y Editado por:

- Esteban Chaves Aguilar (RAPKOR)

- Henry A. Céspedes Rojas (Acyrius)


FRASE DEL CAPITULO

El Poema de la Muerte y la Suerte


Caminos que se cruzan
El temor de no tenerte,
Las cadenas que no se usan
Es el nombre de la muerte.

Las palabras de un guerrero
Que se luce en la batalla,
Aunque el disparo sea certero
Su suerte nunca le falla.

Muerte y suerte van de la mano
Están juntas por alguna razón,
Si la suerte te ha abandonado
Llega con la muerte una flecha al corazón.

Un guerrero siempre busca
Muerte y suerte sabe leer,
Idiomas extraños letra brusca
Para su vida mantener.

Muchas lunas han pasado
Y el guerrero no ha caído,
En su senda la suerte ha andado
¿Leerá la suerte en su camino?




sábado, 27 de junio de 2009

Capitulo II: La Historia de un Legado

Keigo contemplaba a su hermano que había sacado las espadas Ager.
Estando en la posición de batalla aprendida por su maestro, Keigo estaba dispuesto a contrarrestar cualquier ataque que proviniera de Izic.
Keigo no lo pensó más y empezó el ataque, Izic sin dudarlo respondió a su ataque, era impresionante la fuerza de esos dos. Aunque esa fuerza era normal verla en Keigo no era normal verla en Izic, ya que el poseía un cuerpo delgado, y aun así se estaba comparando en fuerza a su hermano, pero mas impresionante aun no era el hecho que se estuviera comparando en fuerza con Keigo, lo realmente sorprendente era que se estaba comparando en fuerza con el poseedor de la “Kei”.
Keigo atacaba con su devastadora fuerza y con una excelente técnica a Izic, el cual en un principio, sin mucho esfuerzo esquivaba los ataques más fuertes y desviaba o contestaba directamente los que consideraba más “débiles”.
A pesar de la descomunal fuerza de Keigo, había algo que no andaba bien.
¿Cómo era posible que el poseedor de las “Ager” respondiera ataques directos al poseedor de las “Kei”? Ya que por más débil que fuera el ataque, era lo suficientemente fuerte para partir en dos a cualquier hombre. Y eso era lo que veía en el rostro de los IIVIX, ellos no lo comprendían ya que conocían la leyenda de las espadas y no era posible que algo así estuviera pasando.
Por su lado los Zumiray tampoco encontraban explicación a lo que sus ojos observaban conociendo las cualidades del lado opuesto y teniendo en cuenta el repentino aumento de la fuerza de Izic, aun así no daba indicios de que este ultimo llevara alguna ventaja sobre la batalla. A pesar que haberle ganado innumerable cantidad de veces a Duray y Naomy juntos durante sus entrenamientos sin olvidar claro que su maestro fue el mismo Kiuzu y en especial el importante hecho que el poseía las “Ager”.
Ambos bandos se planteaban quien debería estar dominando pero el campo de batalla estaba declarando un rotundo empate en una batalla sin cuartel y sin mostrar indicios de un futuro ganador.
Keigo atacaba a Izic tan rápido como el movía sus espadas en el aire, claramente Keigo igualaba mas y mas la velocidad de Izic mientras que este a su vez ya no estaba esquivando lo ataques de Keigo… Los estaba deteniendo!!! TODOS!!!.
Claramente escuche la desesperación de Baruk – ¡¡¡No es posible!!! – Decía mientras caía de rodillas impresionado ¬– Como es posible que un hombre pueda mantener su brazo en su lugar después de recibir un ataque de Keigo directamente – dijo Baruck.
En ese momento escuche como Naomy estaba igual que Baruck, sin creer lo que veía, ella murmuraba – Imposible, me es imposible creerlo aunque lo vea… No puede ser que alguien siga los movimientos de Izic y no este cortado en pedazos – si, así era, Izic era rápido muy rápido y estaba seguro de que Naomy había comprobado su velocidad en numerosas ocasiones sin que el sufriera un solo rasguño. Pero hoy era diferente, Keigo respondía en toda plenitud los ataques de su hermano. Solo en Shadi y Kiuzu pude observar tranquilidad, no los vi impresionados por la sorprendente batalla que tenían ante ellos por el contrario estaban mas tranquilos y inmersos en la batalla de lo que estaban los hermanos Dastier.
Los cruces de espadas y la presión que ejercían los Dastier hacia que los espectadores nos alejáramos cada vez más.
Keigo dio un paso hacia delante y logro propiciarle una fuerte patada a Izic la cual lo hizo volar varios metros hacia atrás provocando que cayera al suelo – Lusawa – grito Shadi – mi padre te tenia mucho a precio y aun no se por que, y por esa razón estas con nosotros, pero por que te metas en la pelea de ellos no quiere decir que te vamos a defender – Eso me bajo un poco la moral – Lusawa hazte para atrás!!! – fueron las siguientes palabras que escuche de parte de Shadi… después de eso puede ver que Keigo le decía algo a Izic sin embargo, no puede escuchar mas sus voces, ya que estaban demasiado lejos…

Veo que puedes con mis espadas pero no con el resto de mi cuerpo.
Izic se levanto sujetando con un brazo el vientre donde le propicie la patada y me grito – Veo que aun caigo con esa patada… y que cada vez es mas poderosa – No pude contener mi sonrisa la verdad fue el primer golpe bien acertado que pude propiciarle a Izic en toda esta batalla – Pues vete acostumbrando a ellas, que vas a probar antes de caer definitivamente – Izic apretó fuertemente las Ager y corrió directamente hacia mi, y yo no pensaba quedarme ahí esperándolo, corrí hacia mi hermano la estela de de cuatro aces de luz plateada cruzaron el aire para reunirse en un solo punto. Un gran destello nos cubrió en el momento en que nuestras espadas chocaron, nuestros rostros quedaron frente a frente mientras cerraba los ojos el brillo y el estruendo del choque de espadas se hacia mas fuerte. Tenuemente pude escuchar la voz de Izic – ¿Recuerdas…? – ¡Si…! – le respondí…

Pude observar como el destello se atenuaba poco a poco, y una vez más observar los rostros de Izic y Keigo, pero todo había cambiado para mí, así como ellos dos se encontraban, me hacían recordar diez años atrás antes de que todo esto comenzara.
Para mi, mientras el brillo desaparecía, podía ver a dos jóvenes en lugar de los dos guerreros que luchaban frente a nosotros, ambos jóvenes sostenían dos espadas, y forcejeaban uno en frente del otro para poder derribar a su adversario, pronto se declaro un ganador del combate entre los dos muchachos, de una fuerte patada en el abdomen, el mas pequeño de los dos cayo al suelo, en un golpe seco, yo lo observaba todo, mientras el joven que se encontraba de pie, levanto la espada y apuntando al pequeño espadachín que yacía en el suelo, de un solo golpe enterró su espada en el suelo el muchacho no parpadeo ni se asusto cuando la espada se enterró cerca de su pecho, el ganador de aquel corto combate extendió la mano para que su contrincante se ayudara a levantase mientras le decía – Eres muy débil hermano – el muchacho con una sonrisa en el rostro tomo la mano que se le ofrecía frente a el para ayudarse a levantar mientras le decía a su victorioso contrincante – No es que yo sea débil hermano… es que tu eres muy fuerte! –
Una tercera voz corto la conversación de los jóvenes – Keigo, Izic! Por hoy termina el entrenamiento – El que le hablaba era el maestro de Keigo, Hatxiro, perteneciente a el clan Yurdad de la tribu Asenat ya entrado en años pero con toda la fortaleza he imponencia que representaba ser un Maestro Espada.
Estos jóvenes no son como los guerreros que ahora conocemos Izic tenia 7 años y Keigo 15 años, Izic se veía como un niño muy vigoroso muy sonriente y apegado a su hermano, Keigo por su lado aun se veía que le faltaba por crecer pero ya tenia un cuerpo digno de un guerrero muy sonriente y protector de su pequeño hermano, en ambos se notaba que tenían mucha confianza uno del otro. Los jóvenes Dastier, se acercaron Hatxiro, este comenzó a hablarles pero mas que todo dirigiéndose a Keigo – Keigo ya casi concluye tu entrenamiento y pronto te serán heredadas las Kei, Izic tu por parte te has colado en los entrenamientos de Keigo y aunque no se me esta permitido entrenarte he dejado que ayudes a tu hermano pero sin involucrarte mucho – Los dos jóvenes atentos a las palabras de su maestro, se veía que esperaban una oportunidad para hacer preguntas, ya que él nunca les había dicho algo como eso – Keigo – Si maestro?! – respondió el inmediatamente – ¿Sabes que es la herencia? – Pregunto Hatxiro – La herencia maestro es el derecho que me da el actual poseedor de las Kei a portarlas – Correcto – respondió Hatxiro – ¿Izic tu lo sabias? – No maestro, no lo sabia – Respondió con aire de tristeza Izic – ¿Izic, sabes quien el actual poseedor de las Kei? – Pregunto Hatxiro – El actual poseedor es nuestro padre, Sardox Dastier, maestro – Muy bien Izic eres joven pero al menos sabes un dato muy importante, ¿Keigo cuantos juegos de espadas existen? – Una nueva pregunta salía de los labios del Asenat – Dos maestro, las Kei y las Ager – muy bien, ahora Izic ¿sabes quien es el poseedor del segundo juego de espadas, Las Ager? – La alegría que se había marcado en el rostro de Izic por saber la pregunta anterior desapareció tan rápido como había llegado a su rostro – No maestro, no lo se – Hatxiro se dirigió a Keigo – ¿Y tu Keigo lo sabes? – Keigo negó con la cabeza ya que tampoco conocía la respuesta – Ya veo – dijo Hatxiro – Os contare lo que pueda de ambas espadas Izic quiero que te quedes y aprendas de los que te espera – Hatxiro comenzó a contarles una historia q tal vez sea yo quien mejor la conoce, pero la contare tal y como la escuche del maestro espada para no cambiar nada de los recuerdos que pasan por mi mente…
– Hace mas de 3500 años se entablo una guerra entre las seis tribus que existían en ese entonces, las seis tribus eran: Asenats, Eunats, Miniars, Hundros y dos tribus ya extintas, los Dayakos y los Arkinidos, las seis tribus comenzaron una guerra sin cuartel, sin alianzas y sin treguas, no conozco los detalles de cómo inicio la guerra pero no se mostraban ni ganadores ni perdedores hasta que por fin hubo una alianza los Arkinidos se aliaron a los Hundros y con las viejas artes de los Arkinidos los Hundros crearon las Kei, fue un cambio total a la guerra los Hundros avanzaron rápido conquistando lo que pudieran, sin que existiera alguien que detuviera a las mortales Kei.
Pero no todo iba bien para los Arkinidos los Hundros al parecer no cumplieron con su parte de la alianza y se vieron obligados a cambiar de bando, uniéndose a una de las dos tribus que no habían caído a mano de los Hundros… Los Dayakos, los cuales aceptaron una la nueva alianza con los Arkinidos. Con ayuda de estos últimos se creo el nuevo juego de espadas, las Ager. Armados con estas nuevas espadas los Dayakos comenzaron una nueva guerra q duro poco, los ataques de las dos tribus fueron muy devastadoras, las tres tribus restantes se mantuvieron al margen de las batallas esperando un ganador, no había forma de enfrentarse a cualquiera de los dos bandos, a pesar de lo corto de la nueva guerra las perdidas fueron impresionantes, mas los Arkinidos no iban a permitir una nueva traición y comenzaron a buscar su propio beneficio el cual solo logro poner en razón a los nuevos bandos dominantes. La guerra seso pero las tribus no iban a permitir que una nueva guerra se desarrollara así que decidieron crear una alianza entre tribus. La alianza incluyo a cinco de las seis tribus Los Miniar en la región sur-este, los Asenat en la región oeste, los Eunat en la región sur, los Hundros en la región central y por ultimo los extintos Dayakos en la región noroeste, los cinco bandos decidieron crear algo que nadie excepto el oráculo conoce, con el fin de preservar la paz en el momento en que se vieran épocas nuevas de guerra, lo escondieron y crearon un mapa y tres llaves para preservar ese tesoro, las tres llaves fueron repartidas entres las tribus que no poseían su propio juego de espadas así de esta forma todos estarían involucrados, las tribus poseedoras de las Kei y las Ager se encargarían de cuidar a las otras tres, los tres guardianes de las llaves son conocidos como “Maestros Espada” y son los guerreros mas feroces después de los poseedores de las Kei o las Ager – Mientras terminaba de hablar Hatxiro fue interrumpido por Keigo – ¿Maestro pero si los Dayakos eran los que poseían las Ager por que están extintos y por que nosotros los Hundros las tenemos ahora? – Eso Keigo es algo que yo no se y que tal vez solo el oráculo lo sepa – respondía Hatxiro – solo se que desde ese hecho cambiaron un poco las cosas, se estipulo que el Clan Dastier seria el poseedor de ambas espadas y que los futuros poseedores serian entrenados por los Maestros Espadas, un maestro diferente para cada juego de espadas, para las Kei que serán entregadas al mayor de los miembros del clan Dastier será el Maestro Espada de la tribu de los Asenat y las Ager que serán entregadas al menor del clan Dastier será el Maestro Espada de la tribu de las Miniar, el cual vendrá dentro de tres años a entrenara Izic para que sea capaz de controlar las Ager y así a los quince años, se le serán heredadas las Ager – Maestro – interrumpió una vez mas Keigo – ¿Quienes son los otros Maestros Espada? – Bueno como ya dije somos tres Maestro Espadas – respondió Hatxiro – A mi ya me conocéis soy el Maestro Espada de la región Oeste de la tribu de los Asenat Hatxiro del clan de los Yurdad, el Maestro Espada de la región sur de la tribu de los Eunat recién acaba de ser nombrado ya que el anterior Maestro acaba de nombrar a su sucesor y aun no he podido conocerlo, mas el futuro maestro de Izic si lo conozco, el Maestro Espada de la región sur-este perteneciente a la tribu de los Miniar es Kiuzu del clan de los Gaudel, alguna otra pregunta muchachos – Keigo asintió con la cabeza y formulo la siguiente pregunta – Maestro ¿Cuáles son las llaves que cuidan los Maestro Espada? – Hatxiro se rasco la barba, se llevo la mano a la cintura y desenvaino su espada – Keigo, has tenido una de esas llaves frente a ti los últimos cinco años, la llave que esta bajo mi custodia es “La Saja” esta espada es una de las tres llaves que me hacen merecedor del titulo de Maestro espada, la llave de los Eunat es “La Herm” y la tercera llave perteneciente a los Miniar es “La Nara”, las tres espadas son diferentes y las tres fueron forjadas por los Eunat con el metal mas fuerte, romperlas es imposible, el hecho de poseer una llave es una gran responsabilidad como y en algún momento deberé buscar a alguien que me reemplace en mi labor y ese alguien deberá en algún futuro entrenar al siguiente portador de las Kei, antes de que me hagáis la pregunta, si es cierto ya estoy entrado en años y mi labor de buscar un sucesor ya ha empezado al igual que hizo el Maestro Espada de los Eunat, pero la selección de mi sucesor será un secreto hasta el día que crea conveniente así que no os molestéis en preguntarme eso – parecía que la pequeña sesión de preguntas llegaba al final, ya el sol estaba bien alto y tanto maestro como alumnos tenían obligaciones que hacer en la tarde y la verdad también era hora de comer y yo estaba lo suficientemente hambriento como para comerme un toro o un carnero estaba a punto de marcharme cuando escuche algo, una vez mas una nueva pregunta corto el aire – Maestro – hablo el mas joven de los hermanos – Usted nos hizo una pregunta que no hemos contestado y que siento que me involucra directamente a mi, ¿Quién tiene las Ager en este momento? – El Maestro Espada sonrío al ver el nuevo interés del futuro dueño de las Ager, claramente pude ver el brillo de los ojos de Izic y era tan intenso que podía segar a cualquier otro guerrero en medio de la batalla mas terrible, Hatxiro se preparo para responder la nueva pregunta – Las Ager mi joven guerrero las tiene… – De repente un fuerte golpe, corto las palabras de Hatxiro, retumbo a través de las enormes y fortificadas paredes del castillo Kandrot, todos los soldados del castillos entraron en estado de alerta, una vez mas un ensordecedor golpe hizo vibrar las paredes del castillo, por mi lado no tenia nada que hacer en el castillo, además de observar a los jóvenes Dastier así que rápidamente tome la decisión de salir del castillo lo mas pronto posible, puede observar como Hatxiro se quedaba paralizado cuando un tercer estruendo cubrió todo, Keigo empuño una vez mas las espadas que había dejado a un lado, justo cuando su maestro comenzó a contarles la historia, Izic trato de hacer lo mismo pero Hatxiro lo detuvo – Debes ponerte a cubierto Izic eres fuerte pero esto no es normal y no se aun que es lo que pasa, Keigo cuida a Izic y llévalo a un lugar seguro – Vi alejarse a los jóvenes hermanos de su maestro, y yo por mi parte también empecé mi partida, no sin antes poder escuchar las campanas de la torre y al vigía que gritaba a todo pulmón – ATACAN EL CASTILLO KANDROT!!!!! –

5 comentarios:

  1. te confieso aun no la leo... pero la leeré. Q bueno que ya esta el siguiente capitulo.

    Un tip: no subas los capitulos completos, mejor ponlos por cachitos, así es más fácil leerlos y no hay que esperar tanto para el siguiente =P

    Salu2

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  2. hey grcais por comentar y te agradesco la ayuda, pero es que luego se nos enrreda la historia como la vamos escribiendo...

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  3. Es excelente la historia. La trama te atrapa en un mundo de suspenso, a la vez ke estas en un paradigma por saber como terminara la historia. Mis felicitaciones es una genial obra... Y lo mejor de todo es imaginarte las escenas... XD

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  4. Apollo a George esta historia te atrapa pense que se demorarían mas en poner la historia de las espadas pero, creo que pense mal.
    Espero que el proximo capitulo sea mejor. No se me relajen chicos ^^.
    Si les sale bien la historia deberían publicar un libro =p. Pero mejor veamos como siguen con la historia ^^.
    Buena la parte en la que Keigo llena de preguntas al su maestro espada, me parece muy chistosa.

    Bye chicos cuidense

    PS: soy Anima

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  5. Quiero darles las gracias por sus comentarios la verdad motiva a seguir adelante y a compartir todo este mundo que revivio en la mente de Acyrius y la mia y que estoy seguro les dara mucha sopresas mas adelante, No todo esta habalado aun, asi que sigan muy atentos y no le pierdan la pista a ningun personaje
    PS: yo soy el otro autor
    Muchas Gracias a todos los que nos apoyan

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