Día 7 de la
sexta semana de verano y por los concurrentes días llevare este libro como mi bitácora
en mi primera misión como único miembro de equipo. Ya era tarde pero llegue sin
problemas al montañoso pueblo de Cill, donde descansaría un poco. Por mi falta
de disciplina y darme el lujo perder el tiempo durante la noche anterior a esta
misión, olvide tinta y algo con que escribir, a pesar de no ser un grave error,
este olvido fue producto de la indisciplina y perder el tiempo con alguien más,
ya que si en lugar de tinta hubiera olvidado algo importante sería el fallo de
mi misión por lo tanto tome de la decisión de escribir estas líneas usando mi sangre
como tinta para nunca olvidar nada en una misión por la falta de disciplina.
Día 8 de la
sexta semana de verano, cerca del medio día me encontraba a pocos kilómetros al
sur de Drem, el punto medio entre las antiguas ruinas de Null que se localizan
subiendo la cordillera y Kert que se encuentra bajando al valle. Los reportes
que me dieron antes de salir decían que los secuestradores se movieron al norte,
así que empecé mi búsqueda haciendo mi primera visita en Kert. Llegue sin
ningún problema y me quedaban dos horas más de luz, mis sospechas eran ciertas
y la fortaleza de Kert ha sido ocupada después de años de estar abandonada. No
me extrañaría que aquí encuentre a quien busco. Me acerque a la fortaleza, tenía
que saber que tan solidas son sus defensas, camine por la parte sur tratando de
utilizar la sombra de la misma fortaleza como abrigo. La fortaleza no era la
misma abandonada construcción que conocí años atrás había sido restaurada lo
suficiente como para volver a soportar un ataque organizado como hiciera años
atrás, una buena cantidad de vigilantes y arqueros cubrían las murallas, los
cambios de turnos eran muy estrictos y rápidos sin distracciones por lo que no
dejaba puntos ciegos en la vigía. Tenía que existir otra forma de entrar y
poder crear otra más sencilla para salir. Decidí vigilar toda la noche la
entrada principal para recolectar cualquier otra información que me fuera útil,
pero no hubo ni un solo momento en que esa puerta se abriera… hasta que
amaneció.
Día 9 de la
sexta semana de verano a primera hora de la mañana las puertas de la fortaleza
se abrieron para darle paso a dos jinetes; un adulto y un muchacho, los cuales
se encaminaron hacia el sur a todo galope, inmediatamente los seguí para
averiguar quiénes eran, tras varios minutos de persecución logre alcanzarlos
cerca del río Turcilas donde se detuvieron y desmontaron, con mas sigilo me acerque
a ellos para mi sorpresa el “muchacho” era en realidad una joven con una ligera
armadura y cabello tan rojo como el de su acompañante y un rostro muy fino y
bello que me cautivo al instante, el gigantesco hombre que estaba con ella tenía
un brazo entablillado camino hasta la sombra de un árbol y se acostó , mientras
que la joven comenzó a desprenderse de su armadura.
-
Cuando termines me
despiertas, me hiciste despertarme muy temprano y Tesauro quiere que regresemos
pronto a la fortaleza.
-
Muy bien entonces me tomare
mi tiempo.
Un momento ¡Tesauro!
Ya no me cavia ninguna duda Keigo Dastier se encontraba en ese lugar y a toda
costa debía liberarlo y llevarlo de vuelta a Kandrot. La joven entro al agua en
donde termino de despojarse de la poca ropa que aún conservaba en ese momento, mis
ojos no se apartaban de ella tenía algo que me hipnotizaba, cada momento que
dedico para despojarse de sus prendas en el río fueron eternos para mí hasta
que por fin se sumergió en las aguas. Me quede vigilando, esperando el momento
en que volvieran a la fortaleza para intentar entrar junto con ellos pero eso
sonaba más fácil de lo que sería en verdad. La región del norte no era una
tierra tranquila tenía sus sorpresas y una de ellas en ese momento era yo. Rápidamente
planee algo para la situación, lo primero que debía hacer era que el sujeto que
la acompañaba no se pudiera levantar por un rato, no mucho solo unos minutos,
ya estaba dormido pero muy probablemente sería muy fácil que se despertara ante
cualquier grito de la joven, pero eso no era problema un pequeño dardo con una
leve dosis de paralizante combinado con su sueño se haría cargo de mantenerlo
unos diez minutos durmiendo muy placido, no necesitaba más tiempo que eso, lo
siguiente sería crear una situación en la que pueda intervenir sin parecer muy obvio
y sin parecer que fue provocado, es como estar en el momento indicado en el
momento indicado, ¿pero que podría hacer? Hacerla resbalar y que caiga al río sería
muy fácil pero por la forma en la que ella nadaba hacerla caer al agua no
representaría ningún problema del cual requiera ayuda y hacer que cuando ella caiga
se golpee la cabeza en una roca para dejarla inconsciente podría hasta matarla
y eso no me serviría de nada ya que podrían reforzar su vigilancia solo por
seguridad mientras investigan como paso “el accidente”, mis opciones eran
realmente pocas, esa chica era hermosa con un cuerpo que parecía moldeado a
mano con delicadas curvas que impactaban a mi vista pero con la condición
física de una verdadera guerrera y no servirán las cosa sencillas que hubieran
servido con cualquier otro pétalo delicado que se asustaría hasta una
saltamontes comiéndose una hoja dándome así la oportunidad perfecta para jugar
“al héroe”. La oportunidad no se dio a esperar y pasó de esta manera. Mientras
planeaba que hacer, la hermosa joven jugaba muy a gusto en el río cuando
decidió probar su puntería lanzándole una gran cantidad de agua al gigante que
la acompañaba, la chica no fallo y el chorro de agua llego hasta su blanco
dándole de lleno en la cara ahogándolo por un momento.
-
¡¿Estás loca, me quieres
ahogar?!
Grito el gigante
muy enojado, mientras la chica se acercaba a la orilla para sentándose en una
roca.
-
No solo que me dijiste que te
despertara cuando terminara y te estuve gritando desde hace mucho rato y tu no
me respondías, pensaba que ya estabas muerto y solo comprobaba que fuera una
realidad.
-
¡Mentirosa! Si hubieras
gritado te hubiera escuchado sin ningún problema lo hiciste nada más para
divertirte.
-
Oh por supuesto que también
lo hice para divertirme y la verdad si me divertí.
La chica aun
se encontraba desnuda cerca de la orilla sentada de espaldas cuando de repente…
-
¡¡¡Auuuu!!! ¡¡¡Eso dolió!!! ¡Eres
un imbécil!
-
¿Porque dices algo así de
cruel? Fue solo un terroncito.
El gigante
había arrancado del suelo un trozo de tierra y se lo arrojo a la espalda sin
más ni más dándole de lleno.
-
Si eso es tu concepto de
“terroncito”, no quiero conocer el de “terronzote”.
La chica sin
pensarlo se volteo exponiendo en todo su esplendor las delicadas curvas de su
cuerpo y tomo piedras de la orilla del río y comenzó a arrojárselas al gigante,
las cuales impactaban el su cuerpo como si fueran granos de arroz, mis ojos
casi no se apartaron de ella, no podía dejar de verla mientras se encontraba
arrojándole piedras a ese sujeto, pero de repente su rostro cambio de enojo a
pánico.
-
¡Duray no lo hagas! ¡Ni se te
ocurra arrojarme algo como eso!
-
¿Porque no, tú te acabas de
divertir mucho arrojándome agua y piedras, no? Por justa ley es mi turno.
Duray, como lo
había llamado la joven, excavo con la mano que no estaba entablillada y arranco
un enorme trozo de tierra del suelo y apuntaba a la joven con él.
-
Vamos Duray no es para tanto,
si lo haces me voy a enojar y mucho… ¡No!
Duray arrojo
el gran terrón hacia la chica la cual lo esquivo pero viéndose obligada a salir
completamente del agua, quedando aun más expuesta su desnudes. Duray tomo un
trozo tras otro de tierra y comenzó a arrojarlos a la chica y a reír mientras
lo hacía.
-
¡No te muevas! Yo no lo hice
y no creas que me voy a detener tan fácil.
-
Y como no me voy a mover si
lo que quieres es matarme, pero esto no se va a quedar así me entiendes enorme
bestia descerebrada.
Esto me
gustaba todo estaba a mi favor era mi oportunidad de intervenir, me prepare y salí
de mi escondite directamente hacia Duray para “tratar” de dejarlo inconsciente.
-
¡Hey tu! ¿qué le haces a esa
chica?
Fue más
difícil de lo que creí, le arroje tres dardos con somnífero directo al cuello,
con la idea que sería suficiente para alguien con ese tamaño pero no fue así,
rápidamente el siguiente terrón fue dirigido hacia mí en el momento en que Duray
se percato de mi presencia, no es normal que una persona quede en pie con la
cantidad de somnífero que le suministre, esta persona es más que un simple
guerrero, me vi en la necesidad de usar dos dardos más para lograr hacer que se
desmayara y poder “salvar” a la chica y a mí. Duray se desplomo y cayo boca
abajo, la joven reacciono muy a mi favor cuando hice que él cayera.
-
¡Gracias desconocido! ¡Merecido
lo tenías animal! ¿Está muerto?
-
No, solo muy inconsciente.
Fue cuando decidí
acercarme a ella para poder hablarle y continuar así con mi misión, sin mucha
sorpresa y sin una pisca de vergüenza ella se mantuvo desnuda todo el tiempo que
hablamos lo cual me hizo recordar con mucha ironía la noche antes de partir y
me dio una mejor oportunidad para por fin contemplar la belleza de su rostro de
cerca, sus ojos grandes, seguros, del mismo verde penetrante del Rela los
cuales resaltaban aun más con el rojo encendido de su cabello, labios carnosos
pálidos en ese momento por culpa del agua fría del río pero tan atrayentes que
no podía verlos por mucho tiempo sin querer besarlos.
-
¿Te encuentras bien?
-
Sí, estoy bien, aunque hace
mucho frio y… oye chico, hey… mi cara esta acá arriba, no abajo…
-
Perdón… bueno mejor verte desnuda
que muerta creo yo.
-
Sí, eso sí.
-
¿Quién era ese tipo y porque
te estaba atacando?
-
¿Él? Eso no importa tanto
como ¿quién eres tú y que haces por aquí “rescatando chicas en peligro”?
-
Pues solo soy un guerrero que
busca comida, agua y alguien con quien probar mis habilidades, lo de rescatar
chicas es solamente un pasatiempo que disfruto mucho como en esta ocasión ¿entonces
no me vas a decir porque te atacaba?
-
Él es mi hermano y la verdad
jugábamos pero cuando se emociona o se enoja se le olvida la pequeña regla de
los juegos…
-
¿Cortado y estoy fuera?
-
No… no mataras… por lo que
veo no apartas tus ojos de mí, lo mejor será que me vista para que me hables
viéndome a la cara.
-
No tranquila no hay prisa si
quieres te puedes quedar así.
La chica se
dirigió a donde estaban sus ropas, limpio la tierra del único ataque que
impacto en ella y comenzó a vestirse, con cada prenda que se colocaba me
permitía apreciar cada vez más su hermoso rostro.
-
Y cuanto tiempo crees que
tarde en despertar.
-
Un hombre normal ya hubiera
muerto pero él por la cantidad de somnífero que resistió debería de mantenerse así
unas dos horas o más pero si lo ocupas consiente tengo algo para desper…
-
Mmm… Haaaaa… no me despierten
quiero soñar… quiero que este sueño dure por siempre.
Nuevamente ese
monstruo me asombraba con su resistencia, era impresionante ya estaba
balbuceando a pesar que acababa de suministrarle el contenido de cinco dardos y
solo lo mantuvo dormido menos de diez minutos.
-
¿En verdad son hermanos?
-
¿Porque lo dices, no ves
claramente el parecido? Somos gemelos.
-
Si puede ser… pero gemelos de
madres distintas.
-
¿Qué dijiste?
-
Nada, que con ropa te ves
distinta.
-
Con ropa soy muy distinta,
por ejemplo ahora los ojos que ves son normales y verdes y no resaltados y
cafés como los que estabas viendo hace un momento.
-
¿Resaltados y cafés? Disculpa
no entiendo.
-
Con el tiempo lo entenderás,
¿ahora si me podrías dar un dato más aproximado de cuanto tardara en despertar?
-
¡Claro! Máximo unos quince o
veinte minutos, pero no por culpa del somnífero sino por lo que balbuceó, al
parecer quiere dormir.
-
Entonces qué te parece si te
ayudo con las cosas que buscas.
-
¿A cuál de todas te refieres?
-
Comida, agua y alguien con
quien puedas probar tus habilidades.
-
¿Tienes comida? Porque agua
hay mucha por aquí… ¿y a quien quieres que me enfrente? Espero que no sea con
tu hermano porque la verdad no tiene la actitud para “solo probar” habilidades.
-
A mí por supuesto, tengo una
oferta que hacerte, necesito alguien con quien entrenar ya que los que quisiera
que entrenen conmigo no quieren y los que quieren no dan el rendimiento que yo
deseo, uno de ellos es Duray pero como ves es algo extremista, pero
definitivamente es fuerte y siempre me acompaña a entrenar pero necesito
alguien que sea más fuerte que yo y que conozca el concepto de entrenamiento y
no solo el de combate a muerte. Así que esta es mi propuesta, luchamos aquí y
ahora y si logras vencerme antes que Duray despierte puedes acompañarme y
ayudarme a entrenar, ahí obtendrás comida, agua y todo lo demás que necesites,
claro solo si te interesa.
-
Suena bien pero solo por unos
días no quiero quedarme aquí por mucho tiempo, quiero seguir mi viaje y ¿a
dónde iremos?
-
No muy lejos un poco al norte
a la fortaleza de Kert.
-
¿La fortaleza de Kert, la
misma que lleva años abandonada?
-
Si esa misma solo que ya no
esta tan abandonada, pero eso no importa tanto, ¿te interesa sí o no?
-
Como dije si me interesa pero
solo por unos cuantos días y si me gusta el sitio lo suficiente me quedare más.
-
Pues bien será un combate
simple, cuerpo a cuerpo sin armas y claro está sin dardos.
La chica
adopto una sencilla posición de batalla donde sus brazos estaban extendidos
simulando una barra de metal, yo por mi lado adopte la primera posición de
batalla de los miniar, la chica corrió hacia mi inclinando su cuerpo hacia
delante y pegando sus brazos a los costados de su cuerpo, justo cuando estaba
cerca mío dio un salto y giro sobre si misma estirando sus brazos en ese
instante para propiciarme una rápida serie de golpes que rompieron mi defensa y
perdiéndola de vista por un instante, me incorpore y retome posición mientras
la buscaba con la mirada, la chica había vuelto a saltar y elevo una de sus
piernas hasta casi tocar su hombro y haciéndola descender para golpearme, salte
y gire hacia atrás para esquivar la patada esperando el momento correcto para
golpear su otra pierna en el momento que cayera y hacerla perder el equilibrio,
cuando ella cayo hizo retumbar la tierra en el momento que la impacto, era mi
oportunidad de contraatacar, gire usando mis manos como eje para poder darle un
golpe efectivo a la pierna que no había realizado el ataque, pero no iba a ser
tan sencillo, la chica se percato rápidamente de mi ataque y con una
sorprendente velocidad hundió su brazo en la tierra cerca de su pierna y detuvo
mi golpe, me impulse con las manos y volví a tomar posición de batalla, la
chica rápidamente saco su brazo de la tierra y también retomo su pose, pero
esta vez no di oportunidad de que ella atacara primero, corrí hacia ella
buscando romper su defensa de una forma muy similar a la que ella utilizo pero
muy al estilo de mi padre, justo en el momento que estuve cerca de ella estiro
sus brazos y giro de modo que parecía que había detenido el golpe que yo había lanzado,
pero en el momento en que estiro sus brazos yo adopte la misma pose que ella
utilizó, y deslice su brazo por el mío y avance hasta hacer que su brazo
izquierdo quedara por detrás de mi nuca sujetándolo firmemente por la muñeca
con mi mano izquierda y al mismo poder alcanzar su brazo derecho colocando el
mío por el frente de su cuello, una vez que adopte esa pose coloque mis pies
entre los de ella y los abrí rápidamente para hacer un Split1 y de
esa forma poder detener todos sus movimientos.
-
Creo que gane… y justo a
tiempo.
Justo en ese
instante Duray recobraba la conciencia y se estaba incorporando, la chica con
la dificultad de mi llave relajo el cuerpo en señal de rendición y nos pusimos
de pie, en el momento en que le ayudaba a ponerse en pie escuche el
característico sonido de una manada que había arrancado en estampida.
-
¡¡¡¡¡¡Quítate de ahí!!!!!!
La chica me
empujo con gran violencia arrojándome al menos un par de metros hacia atrás,
mientras caía en el suelo pude entender el porqué de su grito desesperado y su
violenta acción, Duray había emprendido un estampidico ataque hacia mí con toda
la intención de tomarme con sus manos y destrozarme.
-
¡¡¡¡Duray detente es de los
nuestros no le hagas nada!!!!
Duray no se detenía,
no le reclamo nada a su hermana por quitarme de su destructivo camino,
solamente me busco con la mirada y retomo su envestida hacia mí y comenzó a
tacarme, sus golpes no cesaban y eran devastadores cada golpe que propinaba al
suelo hacía temblar la tierra y provocaba pequeños cráteres en el terreno y no
parecía que su brazo roto le molestara en ese momento, lo cual hacia
terrorífica la idea de tratar de detener uno solo de golpes y más aun llegar a
recibir uno de ellos ya que significaba la muerte, él no era tan rápido como su
hermana lo cual me daba una pequeña apertura para esquivar sus ataques pero su
ritmo era imparable y no tenía el tiempo suficiente para alejarme de la lluvia
de golpes. Esto cada vez se complicaba más, los ataques no bajaban el ritmo ni
la intensidad, me estaba comenzando a cansar y no encontraba una apertura en su
salvaje ataque y antes de comenzar la pequeña batalla con la chica me había
despojado de mis otras armas para hacer justo el combate cuerpo a cuerpo. Duray
estaba prácticamente poseído con la idea de acabar conmigo no parecía entender
razones, los intentos desesperados de su hermana por tratar de hacerle entrar
en razón solo hacían que atacara con más violencia.
-
¡¡¡ Duray él solo es una
distracción me están atacando!!!
Esas fueron
las palabras correctas para alejar de mi a la bestia, Duray golpeo con lo que
creo eran todas sus fuerzas provocando un impacto tan fuerte que creó un cráter
y me mando a volar hasta chocar contra un árbol cercano, el rápidamente se
volteo y corrió hacia su hermana, donde ella lo recibió con una bofetada que lo
hizo salir de su trance asesino.
-
¡Duray!, reacciona Duray, no
nos atacan, él es de los nuestros no debes matarlo.
-
¡Pero él me ataco!
-
Lo hizo porque tú me estabas
atacando, él no sabía nada perdónalo, a partir de ahora me gustaría que él me
ayude a entrenar y no podrá hacerlo si está muerto.
-
Está bien lo dejare por el
momento pero me debe una, además no creo que Tesauro lo permita pero eso no es
mi problema.
-
Ese no será problema ha
habido muchas bajas y siempre se está buscando más hombres.
-
Haz lo que te venga en gana yo
ya me voy.
-
Ve despacio para alcanzarte.
Duray se alejo
de su hermana y se dirigió a su caballo, la chica camino hacia mí y me ayudo a
incorporarme.
-
Estuviste cerca de morir, si hubieras
recibido ese último golpe de lleno en este momento te estaría despegando del
suelo y no ayudándote a poner en pie.
-
Vaya que tiene una fuerza
descomunal.
-
Si la tiene y tienes suerte
que tuviera un brazo roto, de lo contrario él andaría armado y después de eso
solo se detendría hasta que murieras.
-
¿Y por qué no logra detenerse
cuando pelea?
-
Claro que si puede detenerse
pero solo si él considera que mi vida no está en peligro
-
¿Y lo de no detenerse cuando
“juegan”?
-
Eso es porque es un mal
perdedor así que juega muy rudo para nunca perder.
-
Bien yo me adelantare, ve
hacia la fortaleza y di que te envió el tabernero de esa forma sabrán que
vienes como recluta y te dejaran entrar, pero te recomiendo que esperes al
menos una hora por aquí, no me gustaría que pensaran que fui yo la que te mande.
-
¿Y porque te preocupa eso?
-
Nada que te afecte así que no
importa solo asegúrate de llegar.
La chica recogió
sus cosas y se dirigió a su caballo y lo monto.
-
Hey, ¿cuál es tu nombre?
-
No es tan relevante pero mi
nombre es Naomy, ¿y el tuyo viajero?
-
Llámame Lin, todos me llaman así.
-
No dejes que te maten de
camino.
Naomy giro su
caballo y emprendió su camino hacia el norte, estaba a penas a tiempo de dormir
un poco después de pasar la noche vigilando la entrada de la fortaleza, una
hora seria más que suficiente y con la ventaja de que las puertas de las
fortaleza de abrirían a mi llamado. Decidí comer algo antes de dormir así que saque
algo de provisiones y comencé a comer y rápidamente concilié un sueño ligero.
Aliste mis
cosas y sin perder más el tiempo me dirigí de regreso a la fortaleza de Kert,
para mi sorpresa no era la única persona “enviada por el tabernero” otras
personas estaban llegando y todas las que llegaban parecían ser guerreros,
mercenarios, ladrones o asesinos, al parecer habían tenido muchas bajas durante
el ataque a Kandrot, pero sus defensas y vigilancia eran impecables, ¿Por qué
necesitarían más hombres? Eso debía significar que dejaron cosas inconclusas y
que el fallo de no traer a los dos hijos de Sardox están muy pronto a ser
remediado, esto me daba una segunda misión, pero primero lo primero. Me dirigí
a la entrada y una pequeña escotilla se abrió donde se asomaron una cicatriz y
un ojo.
-
¿Vienes a cobrar impuestos?
-
Me envió el tabernero.
-
Vaya el tabernero ya no sabe
a quién mandar, adelante, quédate en el patio como los demás esperando, mas
tarde los llamaremos a todos.
Las puertas se
abrieron dando paso a todo un campo de entrenamiento, hombres y mucha sed de
batalla, pero como es de esperar no todos están realmente preparados para un
buen combate, simplemente tienen el espíritu de lanzarse sin miedo a cualquier
adversario que se les ponga en frente.
Había pasado
toda la tarde del día anterior pensando como entrar y la verdad fue tan fácil
con excepción de la parte donde Duray me quería convertir en picadillo, ahora
tenía que encontrar a alguien en los altos puesto para ubicar al hijo de
Sardox, pase mucho rato explorando los alrededores de los patios mientras algo
relevante pasaba, cerca de los patios había un establo así que decidí perderme
un poco mientras se calentaban las cosas. Estaba caminando entre los bebederos
de los establos cuando escuche un golpe seco, un quejido y después a alguien
tosiendo, como no podía moverme con libertad en ese sitio sin causarme
problemas me acerque despacio y en total silencio al sitio donde escuche el
lamento, y me sorprendió ver a aquella hermosa mujer… Naomy, con su cabello tan
rojo como el fuego, para cuando llegue ella estaba sentada la orilla de un
poso, su rostro se reflejaba en el agua junto con la luna del sur que iba
mostrándose poco a poco, ambos igual de brillantes pero su rostro mostraba una
pena tan grande que parecía ser el causante que la luna estuviera fragmentada.
Me acerque a ella, al estar más cerca vi que su cuello morado y comprendí que
el golpe que había escuchado se trataba de ella, trate de hablarle.
-
¿Te paso algo?
No se había
percatado de mi presencia y tratando de ocultar su cuello me dijo.
-
Tú no puedes dirigirte a mí
así en este lugar, ten más respeto o tendrás serios problemas.
-
Perdón, la escuche un golpe y
te vi por aquí, quería ver si te podía ayudar en algo.
-
Tú no puedes ayudarme en esto
Lin, solo puedes ayudarme a entrenar y vete que no nos pueden ver juntos.
En ese momento
una campana empezó a sonar, al parecer era la señal para que todo el mundo se
reuniera en la plaza de la fortaleza.
-
Perdona si te moleste
entonces me retiro al parecer ya nos están llamando, si necesitas ahogar sus
penas en algún momento puedes confiar en mí.
-
Ya te dije vete, no necesito
desahogar ninguna pena.
Me aleje
cuidadosamente del lugar para reunirme con todos los nuevos hombres. En la
plazoleta de la fortaleza estaban organizando las filas de los nuevos soldados,
me aliste en una de ellas, cuando todos estuvimos registrados y organizados
apareció un hombre alto en uno de los balcones que daban al patio, según mis
sospechas y de acuerdo a la información que se me dio antes de partir se
trataba de nada más ni nada menos que aquel que dirigió el ataque al castillo
Kandrot, Tesauro Rankesh, pero mis ojos no podían creerlo a la derecha de él
estaba Naomy, y al lado izquierdo Duray, tan robusto y grande que Tesauro a su
lado parecía un hombre común, ambos parecían que eran capitanes de las fuerza
armadas de Tesauro. Las multitudes hicieron silencio en el momento en que
Tesauro Levanto las manos en señal que iba a pronunciar algunas palabras.
-
Gente bienvenida a la
reconstruida fortaleza de Kert, se les agradece que hayan respondido tan rápido
a mi llamado, como ya lo sabrán nuestro numero ha disminuido un poco, pero
espero que ustedes permanezcan un largo periodo de tiempo en las filas de mi
ejercito, también quiero anunciarles que hemos perdido uno de nuestros
capitanes en el último ataque, lamentablemente el puesto ya no es requerido,
pero todos aquellos que deseen ocupar el antiguo cuarto del anterior capitán
está a disposición, así que Naomy y Duray se encargaran hacer la prueba a los
valientes quienes se atrevan a tratar de ocupar un cuarto dentro la fortaleza y
no en las frías barracas. Y para todos aquellos que no deseen ocupar esa
habitación espero disfruten la mañana viendo a los demás fracasar. Gracias.
Mientras
hablaba Tesauro no paraba de sonreír ni de hacer caravanas para lo que parecía
más un público que un ejército, una vez que Tesauro pronuncio esas palabras se
retiro al interior de la fortaleza donde seguramente tendría a Keigo Dastier,
así que pensé que tratar de tomar esa habitación sería una buena oportunidad ya
que al obtenerla tendría la confianza de andar tranquilamente dentro de la
fortaleza, acercarme a Tesauro, llegar hasta el muchacho y concluir mi misión.
Así que me
aliste en las filas para obtener la tan preciada habitación, era la última
persona en la fila y podía ver como los hombres eran sacados de una arena de entrenamiento
con sus miembros destrozados y muy golpeados, la mayoría casi muertos, la
prueba era sencilla y a la vez muy complicada, la prueba consistía en pelear
contra una persona y mantenerse en pie por lo menos cinco minutos sin salir de
la arena de entrenamiento esa persona era Duray. Esto parecía una carnicería
humana, Tesauro observaba desde un balcón a lo lejos con esa sonriente mueca en
la cara, a pesar de la distancia se escuchaba muy claramente sus carcajadas de
euforia cada vez que un hombre caía al suelo casi muerto. Sentía una emoción
muy fuerte por una tener una verdadera pelea, pero me preocupaba Duray por lo
sucedido hacia pocas horas atrás y que intentara ir muy en serio contra mí, no
podía utilizar todas mis habilidades, se darían cuenta que soy un Miniar, eso podía
hacer que mi verdadera identidad sea descubierta poniendo en riesgo mi misión. Por
fin llego mi turno, ningún hombre había logrado permanecer más de un par de
segundos dentro de la arena, varios heridos habían sido acomodados cerca de la
arena para atemorizar a los que aun no participaban, los abucheos, los gritos y
los lamentos de los espectadores y heridos retumbaban en las paredes de la
fortaleza, mientras Duray esperaba a su siguiente contrincante en la arena,
todo el ambiente estaba a tono y cuando decidí entrar por fin a la arena Tesauro
hablo nuevamente.
-
¡Caballeros! Nuestro último
pretendiente a una habitación digna de un capitán, pero que contratiempo ¿Creen
que podrá lograrlo?
-
¡¡¡¡¡¡NOOOOOOOOOO!!!!!!
-
Justo lo mismo que yo creo
por lo tanto aumentemos la apuesta señores ¿creen que se merece un banquete
aquel que logre sobrevivir a los “Gemelos Duna”?
-
¡¡¡¡¡¡NOOOOOOOOOO!!!!!
-
¡No importa! Igual la pongo
en juego, Jajajajajajajaja, ya que no creo que lo consigas muchacho pero si la
superas mi palabra está en pie.
Tesauro había
hecho que toda la atención se centrara en mí además que no había entendido a
que se refería con lo de los “Gemelos Duna”, eso no me gustaba mi intensión era
pasar lo más desapercibido posible, pero estar dentro de los muros de la
fortaleza no era suficiente debía estar lo más cerca posible de Keigo para
rescatarlo, continúe mi camino a la arena donde Duray me esperaba sentado en
medio de esta, una vez dentro Tesauro hablo una vez más.
-
Oh nuevo recluta veo que
entraste en la arena eso quiere decir que te crees capaz de lograr obtener la
tan preciada habitación junto con el banquete enfrentándote a los “Gemelos
Duna”.
-
¿Gemelos Duna? No le temo a
un solo hombre si a eso te refieres y menos a uno con un brazo roto.
-
Jajajajajajajajajajajajajajajajajajaja
Las risas
estallaron en toda la fortaleza de Kert.
-
Vamos a ponerlo bien claro
para que después no digan que fui injusto o poco claro, los Gemelos Duna no es
como le dicen a Duray si eso lo que piensas.
Duray se puso
de pie y de entre los hombres que se encontraban detrás de él una figura salto
y aterrizo a su lado… era Naomy
-
Nosotros somos los Gemelos
Duna, Duray y Naomy Raydna.
Dijo Naomy en
el momento que estuvo al lado de su hermano.
-
Como lo oíste ellos son los
gemelos duna, pero tranquilo que si no quieres luchar con ellos no lo tienes
que hacer, cada quien decide como terminar sus días, no tienes que
avergonzarte, pero eso me crea varios problemas si nadie logra tomar esa
habitación y se desperdiciaría tremendo banquete.
Las acciones
de Tesauro me obligaban a actuar a la ofensiva así que seguí su juego y grite.
-
Tranquilo acepto tu desafío y
ese será el fin de todos tus problemas.
Cuando algo de
repente impacto el suelo hasta hacerlo temblar.
-
Vamos muchachito bailemos si
mal no recuerdo creo que me debes una grande y pienso cobrármela muy, muy en
grande… cucaracha.
Y este será el inicio de todos los míos…
1Split: ejercicio de gimnasia que
consiste en aumentar el ángulo de apertura de las piernas por encima de los
180º

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