...Esta historia no ha sido escrita.... Ha sido recordada....

Escrito y Editado por:

- Esteban Chaves Aguilar (RAPKOR)

- Henry A. Céspedes Rojas (Acyrius)


FRASE DEL CAPITULO

El Poema de la Muerte y la Suerte


Caminos que se cruzan
El temor de no tenerte,
Las cadenas que no se usan
Es el nombre de la muerte.

Las palabras de un guerrero
Que se luce en la batalla,
Aunque el disparo sea certero
Su suerte nunca le falla.

Muerte y suerte van de la mano
Están juntas por alguna razón,
Si la suerte te ha abandonado
Llega con la muerte una flecha al corazón.

Un guerrero siempre busca
Muerte y suerte sabe leer,
Idiomas extraños letra brusca
Para su vida mantener.

Muchas lunas han pasado
Y el guerrero no ha caído,
En su senda la suerte ha andado
¿Leerá la suerte en su camino?




miércoles, 23 de mayo de 2012

Capítulo VII: ¡Ñongue la Aplica! La Fuga Demente

Los dulces momentos de mi estadía en Iridia se terminaban solo quedaba regresar a Kandrot he informar lo decidido por el consejo de los Miniars. Prepare provisiones, abrigo, ensille el caballo que había tomado en Aplidia para comenzar mi viaje de regreso.

Cuando me disponía a salir Kiuzu salió de despedirme

         Dile al viejo de Hatxiro de mi parte que busque retirarse, que dentro de poco tendrá que amarrarse la espada a la mano
        Claro señor, procurare no olvidar nada del mensaje
Seguro le digo eso a mi maestro... y puede ser que me sacrifique dentro del volcán que está cerca de la ciudad de Hamio - pensé - siendo lo mejor que me puede pasar... pero no pienso perderme la expresión de su cara cuando le de el recado después de todo es un mensaje directo de un maestro espada.

Partí del Iridia sabiendo que aquel que fue elegido ya se encontraba de camino a las tierras del norte a cumplir la tan aclamada misión.

Por mi lado me esperaba poco mas de una semana de viaje, ya que no tenia que apresurarme tanto como cuando inicie mi viaje, aunque entre mis planes era llegar lo más pronto posible a Kandrot.

El medio día de viaje que tomaba llegar a Aplidia había sido la parte fácil, ahora me tocaba regresar a las montañas, pero al mal paso darle prisa, por lo tanto compre un poco mas de carne seca ya que seria lo mas fácil de comer en el día y medio que tardaría en las montañas.

Pues relatar una historia es más fácil que vivirla, nuevamente el gélido viento de las montañas acariciándome. Montañas tan firmes y atentas, que si tuvieran vida y se dieran cuenta del tiempo y las personas que pasan por ellas, se reirían del efímero momento que significamos y lo poco que les importa lo que sucede alrededor de ellas.

Pues nuevamente me encontraba en las faldas de las imponentes montañas y cerca de la ciudad de Zept, solo deseaba que Ñongue no la hubiera aplicado la fuga demente nuevamente.

Al llegar al refugio de viajero lo primero que vi fue la mala cara del encargado, eso no me extrañaba para nada y mucho menos me preocupaba.

         No pienso tolerar esto su caballo es completamente incontrolable es mejor tener una docena de caballos salvajes que tener a esa bestia en mis establos
        Si si, ahora que hizo Ñongue?
        Ese monstro tiene nombre? Pues no me extraña la verdad todos los grandes males tienen nombre, la peste negra, la guerra antes del pacto, suegras, auditores y Ñongue.
        Ya estuvo bueno, me va a decir que hizo o solo se va a dedicar los quince minutos de gloria de mi caballo?
        Pues ese caballo es un maniaco… como decirlo… sexual… si exacto es un maniaco sexual, violo cuatro yeguas, tres ovejas, dos cabras y… y… y…
        Y que más?
        Y… otro caballo
        Solo eso?
        Solo eso?!!! Que otras cosas a hecho ese demonio cuadrúpedo?
        Quiere que le cuente?
        Pues después de ver lo que hizo nada me sorprendería
        Ha visto la luna del sur?
        No me cuente más por favor…
        Bien cuanto es?
        Cuatro kenon de plata
        Cuatro? Por un par de polvos?
        No… Cuatro por la destrucción de los establos
        Ñongue la que te pario!!!! Aquí tiene y mi caballo?
        Huyo
        Huyo!!!!?
        Si
        Pero me cobra después de haber dejado huir a mi caballo
        No lo deje huir, trate de detenerlo, la verdad cuando el intentaba desesperadamente salir de los establos fue cuando los destruyo
        Tome me voy!
        No quiere saber qué dirección tomo su caballo?
        No!

Años, son años en lo mismo no puedo creer que aun lo haga, después de tanto tiempo y aun continua haciéndolo y aun no logro entender quien me lo hizo así, me doy la espalda un momento y lo hace, siempre lo hace, cuánto tiempo mas deberé soportar cosas así?

Es mas no tengo ningún problema que lo haga pero al menos debería darme oportunidad de estar preparado, a pero no, no, no, siempre sabe cuál es el mejor momento para aplicarla, ese tipo de manías ya han causado problemas en el pasado grandes problemas, debo decir que con actitudes como esa no se avanza mucho… solo se destruye mucho.

Este tipo de caminatas no es lo que me gusta, pero al menos si se lo que le gusta y lo que le gusta lo meterá en problemas, bueno me meterá en problemas, nadie va a hacer que un caballo cargue con la responsabilidad de sus actos, como si él no supiera lo que hace.

Calmado, calmado, hoy no, después será, ahora debo avanzar, encontrarlo y regresar. Creo que debería estar en busca de soghons de piedras de cristal, aun que no sé porque le gustan tanto los de esta región… todos son iguales.

Tenía toda la tarde para encontrarlo antes de que debiera buscar refugio para la noche, pero al menos conozco bien la región… el también la conoce.

Camine hacia el este, a las faldas de la montañas donde se encuentran en mayor concentración las piedras de cristal azul, las que al parecer son donde crecen los soghons que más le gustan a Ñongue. Me llevaría al menos una hora y media llegar hasta allá.

Mientras caminaba me entretenía pensando un poco, ya que de por si no tenía nada más útil que hacer…
        Cuatro kenon de plata hasta ahí llegaron mis reservas para la comida del resto del viaje, aun me quedaba un poco pero eso me reducía mis raciones de alimento a la mínima, no podría hospedarme nuevamente en la taberna de Null, se salía de lo que me quedaba, y además no tengo nada que comer en estos momentos y ya estoy cansado, estoy seguro que Ñongue la pagara por esto, no es posible que haga tanto mal por puro gusto y salga airoso, tiene que haber un “corte de karma”, si eso exactamente un “karma corte” si la logra en esta ocasión sin salir perjudicado un su momento quiere decir que la justicia es mas efímera de lo que pensé alguna vez

La tarde avanzaba pero no habían rastros de Ñongue, nada de muerte ni destrucción, nadie quejándose, ni animales corriendo, ni arboles cayendo… nada. Sería posible que me equivocara y ese caballo no vino por acá? No podía detenerme ya llevaba más de la mitad de camino y fuese como fuese el tarde o temprano terminaría pasando por acá, solo se puede retrasar lo inevitable.

Llegue y no había signos de vida, Ñongue no había llegado aun y no se veían signos de que algún caballo haya estado en la zona en los últimos días, donde estaría?, o más bien cuanto le faltaba para llegar? Pues ya lo dije antes, es más fácil relatar lo que paso, que vivirlo. Hasta los caballos tienen sus días malos y me parece realmente justo.

Después de todo es mi caballo y me ha acompañado desde que puedo recordar, y conozco todas sus historias y esto fue lo que le ocurrió desde la mañana hasta que lo encontré muy cerca del anochecer.

Ñongue había tomado camino hacia el sur apenas huyo de los establos, estaba seguro que no debía caminar en dirección del amanecer pero su instinto le decía que caminar era bueno y faltaba mucho para que Lusawa regresara, además que sabía que su bocadillo favorito se encontraba en dirección a las altas montañas. Era temprano, lo sabía porque el sol estaba muy bajo, recién había aparecido y aun hacia frio, no le importo no era la primera ni la última vez que recorría esta zona, acababa de comer pero aun sentía deseos de comer, mas no tenía hambre, se acerco al árbol más próximo y se rasco las orejas, sabia donde se encontraba pero no sabía hacia dónde ir, tenía mucho rato de estar caminando y el sol ya se encontraba más alto en el cielo, por fin no hacia tanto frio, así que se hecho en el suelo esperando lo que fuera.

El viaje de regreso era largo pero no le importaba había descansado lo suficiente pero en su mente era seguro que no se iría sin pasar por el norte de la región, el calor lo hacía sentirse mejor así que se levanto y de una vez empezó su viaje, Lusawa lo estaría buscando pensó, él lo sabía, así que antes de llegar de regreso al pueblo olfateo buscando el olor de Lusawa, ya paso por aquí, pero no fue hace mucho, Ñongue había encontrado que la mejor solución para los problemas era no estar después de causarlos, así que seguir a Lusawa era más fácil que huir de él, después de todo la pista estaría detrás de Lusawa y no adelante.

Mientras avanzaba, Ñongue procuraba tener una distancia bastante considerable entre él y Lusawa, pero si Lusawa iba adelante como podría conseguir llegar a las piedras sin que lo detuviera. Era un camino tranquilo la tarde apenas caía y las distancias se acortaban, Ñongue escucho algo, conocía ese ruido, también reconoció un olor en particular, si era una yegua, una joven.

Ya ha pasado una hora desde que llegue, donde estará ese caballo? Si cuando menos se diera prisa en llegar no estaría tan aburrido como molesto, bueno a falta de caballo vamos a crear un poco de diversión para más tarde. Decidí que si Ñongue se pasa de listo cada vez que puede yo me la iba a cobrar algo esta ocasión, aunque me llevara algo de tiempo me dispuse a encontrar y destruir todos los soghons, sabía que eso sería un buen cambio por todas las que me ha hecho. La decisión no se dio a esperar y comencé a trabajar en ello, la zona era grande pero las piedras eran fáciles de encontrar, al principio fui destruyéndolos pero después decidí recolectarlos, se me ocurrió que sería una buena carnada para Ñongue no creo que rechace lo que vino a buscar puesto en charola de plata, aunque él supiera que es una trampa siempre buscara la forma de apropiarse de lo recolectado y eso será lo que me permita agarrarlo caído.

Mientras recolectaba todo lo que podía me dedique un momento para pensar como podría hacer que todo fluyera a mi favor y poder recuperar el tiempo perdido. Ya habían transcurrido dos horas desde que termine mi recolecta, no podía comprender donde se había metido, así que lo mejor será pensar un plan B solo por si acaso no se le ocurría regresar por esta zona. Pensar cosas elaboradas me resultaba tedioso y aburrido pero la situación lo ameritaba y no pensaba quedarme por esa zona.

Ante el primer signo de que una yegua estaba cerca, Ñongue no lo pensó mucho y fue en su búsqueda, después de todo, Lusawa podía esperar, él siempre podía esperar. Por el bosque adentrándose entre lo arboles, Ñongue camino hasta que encontró un sendero que empezaba justo en medio de la nada, una verdadera sorpresa y completamente inesperada, un camino que no conocía y eso no se podía quedar así, tenía que saber a donde llevaba, además el olor de la hembra era más fuerte conforme avanzaba así que tenia una excusa mas para recorrer este nuevo pasaje. El camino era como cualquier otro que había en el reino, con luz de esperanza Ñongue se acercaba más y más al a su objetivo, cuando supo que estaba muy cerca entro nuevamente entre la segura oscuridad de los arboles para no ser detectado. La yegua no estaba solo era cabalgada por una niña no muy joven pero aun una niña; regla numero cincuenta y tres no molestar a los niños, y lo cual llevaba a la regla noventa y uno ayudar a los perdidos, esa niña no podía estar sola en un sitio tan alejado solo porque si, debería salir del escondite he intentar ayudarla a salir y encontrar un pueblo para que se hicieran cargo de ella. Ñongue se encontraba aun en el debate mental de si salir o no cuando la niña hablo

–     Sal de ahí!
        Cómo?  Pensó Ñongue
        Sé que estas ahí puedes salir

Ñongue no  creía lo escucho, la niña detuvo la yegua y bajo, reviso entre sus alforjas y saco un objeto naranja

        Ven bonito no te hare daño

La niña apuntaba con amabilidad una zanahoria en dirección a donde se encontraba Ñongue

       Bueno esto hará las cosas más fáciles. Pensó Ñongue. Y de entre la sombra del bosque se asomo Ñongue como todo gran actor se acerco lentamente aparentando miedo, desconfianza y el clásico interés hacia la comida que se le ofrecía tan amablemente en ese momento. La niña acaricio a Ñongue en el costado mientras le entregaba la zanahoria.
        No deberías andar solo por este bosque tan aterrador
        Eso debería decirlo yo… si pudiera, pensó Ñongue
        A donde te diriges?
        Me pregunto si tendrás nombre caballito, no es normal ver caballos que anden sueltos por ahí y menos que anden por esta zona, bien mi nombre es Anyalie

Después de caminar uno cuantos minutos al lado de la niña parecía notarse que en realidad no se encontraba perdida, pero igualmente no parecía que ella fuera de ningún sitio cercano su tono de piel y cabello, el color de sus ojos y su vestimenta no eran las de personas de la zona, el camino por fin se dividía en dos así que lo mejor era guiar a la niña hacia Zept ahí alguien se encargaría de ella o al menos podría tomar el camino principal por el cual era más fácil llegar a cualquier sitio donde fuese que se dirigía.

        A donde te diriges? Dijo la niña.

Ñongue volvió la vista hacia lo que él consideraba en ese momento su responsabilidad.

        Vives por ese camino? Entonces aquí nos separamos, me alegra ver que no estabas perdido caballito, yo sigo mi camino hacia mi casa y tu a la tuya te parece bien?

La niña desmonto a la yegua y se dirigió hasta donde se encontraba Ñongue, mientras caminaba hacia él rebusco en su bolso y saco una manzana para dársela, en ese momento la manzana resbalo de su mano y rodo hacia él hasta chocar con una de sus patas, la niña se agachó para recogerla, Ñongue no le dio mucha importancia hasta que la niña dijo

        Son verdes!!!!!!
        Las manzanas no son verdes, al menos esta no, yo la vi antes de caer, pensó Ñongue
        Tienes las pesuñas verdes!!!! Dijo la niña en esta ocasión
        Si eso lo se aunque no siempre ha sido así pensó Ñongue en repuesta al comentario. La fría sensación que te empieza en la cabeza y baja por todo el cuerpo cuando acaban de descubrir algo que has ocultado durante mucho tiempo con meticuloso cuidado lleno al cuadrúpedo
        Increíble nunca había visto algo igual las cuatro son iguales, pero no parecen estar pintadas, pareciera que son de…

La parálisis de ser descubierto se alejo para dar paso a la incontenible necesidad de correr lo más rápido posible lejos de la escena.

        Espera! Espera! No corras… se fue. Que caballito más curioso, me pregunto si lo volveré a ver 

Ñongue corrió sin detenerse hasta que se dio cuenta que estaba cerca de Zept, estaba cansado, preocupado y hambriento, además de darse cuenta que nunca fue en busca de los soghons, no pudo intimar con la yegua que tanto intereso, ya era tarde y decidió volver a al pueblo donde pensaba esperar a Lusawa hasta que volviera ya que no tenía nada de ganas de irlo a buscar, fue muy mal día y prometió a sí mismo no repetir una tarde tan poco motivadora como esa.

El tiempo pasaba y Ñongue no se dignaba a aparecer, la espera me ayudo a calmarme y decidí volver al pueblo con todo lo recolectado después de todo creo que de algo me servirán, mientras caminaba me tope con Ñongue caminando también de regreso a pueblo pero con tal agonía en el rostro que daba lástima verlo hasta caminar, debo decir que a pesar de mi enojo, se veía que mi querido caballo por fin había pagado unas cuantas de las que me debía aunque no lo pude disfrutar personalmente, podía ver claramente que en el campo imaginario de batalla entre él y yo estaba completamente devastado aunque no podía definir claramente cómo o quien había podido ganar no solo la batalla sino la guerra en un solo encuentro. Que sucedió en ese momento no lo supe hasta que regresamos a Kandrot o tal vez no intente averiguarlo hasta ese momento...

1 comentario:

  1. Una guerra que parece eterna, dos hermanos peleando, dos niños que se amaban, un secuestro, un largo viaje, Caluroso recibimiento? Algo de morbo en un cuarto, y para terminar: Un caballo alocado, una niña inteligente, un amo que solo sabe depender de las decisiones de un caballo... debo admitirlo: apasionante, artístico, alucinante... Interesante!!! JAJAJAJA hay que ver que pasa

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